EFESantiago de Chile

Universidad Católica sigue recorriendo su senda histórica en el fútbol chileno y se coronó por cuarto año consecutivo como campeón del torneo nacional, en un año marcado por inicio tibio que luego, de la mano de Cristian Paulucci, se convirtió en una campaña sólida y ganadora.

La curva final del desempeño cruzado terminó en lo más alto: Paulucci, el "Pelao Termo" como es conocido el entrenador del elenco universitario, logró un 93 % de rendimiento desde que asumió la banca del equipo con 13 victorias y una derrota en 14 partidos disputados; hoy gran parte de los elogios se centran en su trabajo.

Pero no fue un campeonato parejo el que hicieron los de San Carlos de Apoquindo, que a ratos se vieron en aprietos, perdiendo muchos puntos en encuentros en los que estaban llamados a ganar y alejándose de los fundamentos de juegos que los habían llevado al tricampeonato con Beñat San José, Gustavo Quinteros y Ariel Holan.

DEL DECLIVE AL REPUNTE

"Hubo momentos en que me entusiasmé, pero no pudimos lograr una racha de victorias", así se despedía Gustavo Poyet de la banca cruzada luego de caer por 0-3 ante Palestino en la fecha 19, a fines de agosto: fue la gota que rebasó el vaso, pese a haber cumplido con otros objetivos no menores, como la obtención de la Supercopa contra Colo-Colo y haber clasificado a los octavos de final de Copa Libertadores.

Lo que estaba claro era la necesidad de un cambio de rumbo: el equipo pasó de una propuesta profunda, vertical y veloz a un juego lento, predecible y poco eficaz de cara al ataque, sobre todo jugando como visitante.

Tanto fue así que con seis derrotas en ocho partidos, la UC de Poyet se acercaba a los números de 2014 con Julio César Falcioni, el último técnico cruzado en caer a mitad de un torneo local.

Además, físicamente el camino estaba cuesta arriba: sin pretemporada, los pupilos de Católica debieron enfrentar un año fatigoso, diezmados a ratos por casos de covid-19 o falta de piernas para rendir tanto en Chile como en torneos internacionales.

El mérito de Paulucci descansa sobre este punto: pese a las dificultades, se reconoce su capacidad para simplificar el juego cruzado y devolverle su identidad pujante, de carriles rápidos y ataques a la línea de fondo.

LA HUELLA DE FERNANDO ZAMPEDRI

A mitad del campeonato, las cosas se presentaban difíciles para el delantero argentino de 33 años, Fernando Zampedri: de ganarse un espacio indiscutido en el plantel universitario durante la temporada pasada, siendo el goleador del torneo, el "Toro" pasó a la banca regularmente bajo la dirigencia técnica del uruguayo Gustavo Poyet.

No fue hasta la salida del ex del Betis que el ariete llegado de Rosario Central en enero de 2020 volvió a ser protagonista en la ofensiva cruzada, sumando 14 goles a los nueve que había conseguido en la primera ronda del torneo, cerrando el campeonato con 23 dianas personales como máximo anotador del certamen.

Por su potencia física y el empuje que lo llevó a disputar cada balón en el corazón del área rival, Zampedri hoy se ubica sin dudas en un sitial histórico de Universidad Católica, transformándose en el primer futbolista cruzado en ostentar al título de goleador en dos torneos largos consecutivos, traduciendo el cifras la responsabilidad de llevar al club al ansiado tetracampeonato.

Hoy, después de bajar la decimosexta estrella en 84 años de historia deportiva, "La Franja" vuelve a consolidar además su cantera de jóvenes talentos de gran proyección, con jugadores como Ignacio Saavedra y Marcelino Nuñez, ambos regularmente convocados por Martín Lasarte a la selección chilena y con Nuñez sondeado por clubes europeos.