EFEParís

Con los 26 jugadores aptos para el debut de este martes ante Alemania, el seleccionador de Francia, Didier Deschamps, evitó este lunes la polémica sobre quién será el primer lanzador de penaltis y pronosticó "un combate atlético" contra los germanos.

"No voy a dar detalles al respecto porque entonces doy informaciones a vosotros (la prensa) y también al adversario. Lo veremos en el momento dado", dijo en rueda de prensa Deschamps en el estadio Allianz Arena de Múnich, escenario del partido.

Los periodistas le cuestionaron sobre la jerarquía de lanzamientos de penaltis, después de que Antoine Griezmann se revindicase como el lanzador número uno en una entrevista.

Kylian Mbappé, en otra, aclaró que no había por parte de Deschamps consignas al respecto. El único penalti señalado a favor de los franceses en los partidos de preparación lo lanzó Karim Benzema y lo paró el portero rival.

Deschamps, que tiene previsto alinear a su famoso tridente ofensivo, pronosticó "un combate atlético en el compromiso, en los duelos".

"Será un partido importante pero no decisivo. Será un partido increíble para comenzar. Vamos a intentar ser eficaces en las dos áreas", agregó.

Deschamps también abordó el incidente que sufrió el danés Christian Eriksen, salvado el sábado in extremis después de sufrir un paro cardíaco en pleno partido ante Finlandia.

"Uno nunca está preparado para este tipo de sucesos. Pero es algo que puede ocurrir, desgraciadamente. Lo importante es que esté mejor hoy. La intervención rápida y eficaz ha permitido que se encuentre en un estado estable. Le deseo que vaya recuperándose", subrayó.

En unas declaraciones a los micrófonos del canal BeinSports, el seleccionador francés negó tensión en el grupo después de la polémica entre Kylian Mbappé y Olivier Giroud. El delantero del PSG se sintió dolido porque Giroud dio a entender que no le pasaba el balón.

"Crispación es una palabra muy fuerte, no he visto crispación y yo soy impermeable al ruido que viene de fuera", zanjó.