EFEPorto Alegre (Brasil)

El calor es el invitado inesperado que ha sorprendido a las selecciones de Perú y Venezuela que se alistan para jugar este sábado su primer partido de la Copa América de Brasil 2019 en Porto Alegre, la sede más meridional del torneo.

Ubicada cerca de la frontera de Brasil con Uruguay, se esperaba que la capital del estadio de Rio Grande do Sul, el rincón gaucho de los brasileños, fuese la sede con las temperaturas más bajas en este torneo.