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El triatleta español Javier Gómez Noya se encuentra “con el ánimo alto” en una primera semana de entrenamientos tras el confinamiento a causa de la crisis del coronavirus que se ha tomado “sin mucho estrés” y en la que está “disfrutando de salir al exterior”.

“Me encuentro volviendo poco a poco a los entrenamientos tras este periodo de confinamiento que me he tomado con un poco más de calma”, asegura el deportista gallego, embajador 123aCorrer del Banco Santander, en declaraciones facilitadas por la propia entidad.

El quíntuple campeón mundial regresó hace unos días al asfalto, después de un parón de dos meses en los que decidió darle “un pequeño respiro al cuerpo”, conocedor de que las competiciones no se disputarán “hasta final de año, en el mejor de los casos”.

Por este motivo, sumado al ya conocido aplazamiento de los Juegos Olímpicos de Tokio a 2021, está llevando la vuelta a la ‘nueva’ normalidad con más tranquilidad, trabajando “poquito a poco, pero sin mucho estrés”.

Como deportista de alto nivel, Noya ha podido salir a entrenar al exterior dentro del protocolo de la Fase 1 de la desescalada en la que hasta este lunes se encontraba su tierra, Galicia. “Estoy disfrutando de correr en la montaña, de salir con la bici, de hacer cosas un poco diferentes…”, admite.

En cuanto a su preparación en el agua, aunque tiene a su disposición instalaciones con piscina, sigue optando por nadar en el lago: “Para la cabeza es un poco más llevadero, sabiendo que más adelante vendrán momentos duros de entrenamientos”.

“Así seguimos, poquito a poco, con el ánimo alto y esperando poder prepararnos para las carreras en un futuro próximo y volver a ser competitivos”, apunta el subcampeón olímpico en Londres 2012, cuya participación en el próximo Mundial de Ironman -en Kona (Hawai, EEUU) y en febrero- está en el aire tras el aplazamiento olímpico.

El ferrolano, además, quiso mandar un mensaje de prudencia a la población española en estos momentos de leve recuperación de la normalidad. “Pese a que vamos ganando un poco más de libertad y podemos hacer más cosas, tenemos que ser conscientes de que esto todavía no ha pasado y que puede haber rebrotes”, explica.

Una apreciación cuya responsabilidad confiere a “cada uno, desde su persona” con los actos que lleva a cabo cada día. “Todos debemos hacer las cosas lo mejor posible para no dar pasos atrás e ir avanzando hacia un futuro mejor”, confiesa.