EFEMadrid

El Real Madrid encara el reto de volver a ser protagonista en la Liga de Campeones, una vez acabado el reinado con el que conquistó cuatro de cinco ediciones, y buscará el primer puesto del Grupo B que le evite las malas experiencias de octavos de final de las dos últimas ediciones, contra Inter de Milán, Shakhtar Donetsk y Borussia Mönchengladbach.

Un grupo que no permite distracciones. El Real Madrid evitó los 'cocos' del primer bombo al ser emparejado con un Shakhtar Donetsk de sabor brasileño, pero se llevó las opciones que nadie deseaba del tercero y cuarto. Un grande que está de vuelta como el Inter de Milán y el vertiginoso Borussia Mönchengladbach de Marco Rose.

Medirá el Grupo B el crecimiento de un Real Madrid que sufre en Europa la pérdida de un gran referente como Cristiano Ronaldo. Desde el adiós del astro portugués, el rey de Europa se desplomó en su competición preferida. Lastrado por dos segundos puestos en las fases de grupos para un cruce de octavos que puede deparar un rival de la entidad del Manchester City de Pep Guardiola. Fue su último verdugo y anteriormente, el Ajax.

Un duro examen para Zinedine Zidane, el técnico de las tres 'Champions' consecutivas, que plasmará el momento de un Real Madrid que fichó jóvenes valores para volver a reinar algún día, sin posibilidad de competir con clubes de fichajes millonarios.

A la espera de que Eden Hazard ejerza el liderazgo que se espera de un jugador de su talla si le dejan las lesiones, de la progresión de Vinicius, Martin Odegaard, Rodrygo, Fede Valverde o Luka Jovic y del esperado paso al frente de Marco Asensio dependerá si el proyecto da la talla para pelear por la 'orejona' o su techo es hacerlo por la Liga española.

El Shakhtar Donetsk fue el cabeza de serie que le deparó el sorteo. El deseado. Al que venció las dos ocasiones que se vieron las caras con exhibición de pegada de las que ahora añora de Cristiano Ronaldo (firmó hasta cinco tantos del 3-4 y el 4-0 de la campaña 2015-16).

Viaje largo. Rival plagado de futbolistas brasileños que cambian la identidad y aumentan la magia. Le faltó saber competir en el torneo de mayor prestigio y el curso lo empezó irregular. Derrota en la Supercopa y tercero en Liga tras ceder dos empates como visitante. Marlos es su referente goleador.

El nuevo Inter de Milán será el rival a superar, sobre el papel con el que disputar el primer puesto de grupo. El reencuentro con Achraf Hakimi, al que Zinedine Zidane no quiso en sus filas tras formarle en la cantera. Un bonito duelo de banquillos con Antonio Conte y su sistema de tres centrales con carrileros.

Equipo liderado por la mezcla de potencia más gol de Romelu Lukaku, pendiente de retener a una de las nuevas perlas del fútbol como Lautaro Martínez y una plantilla repleta de calidad con futbolistas del nivel de Christian Eriksen o Ivan Perisic. El regreso de un clásico europeo 22 años después y una final de mal recuerdo para el madridismo.

El grupo lo completa el Borussia Mönchengladbach, otro duelo con historia para el Real Madrid de los años 80, un nombre ligado a una de esas noches mágicas de remontadas en el Santiago Bernabéu en las que nada era imposible. Ni levantar un 4-0 de Alemania.

En el presente, un equipo de autor, a la medida de Rose, con un grupo comprometido de futbolistas que meten un ritmo alto a cada partido, juegan con máxima intensidad y exhiben una transición al contragolpe letal. Su punta Marcus Thuram asume el liderazgo y tiene un centrocampista clave en su filosofía como Florian Neuhaus al mando.

Roberto Morales