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El Atlético volvió a darse este miércoles contra un muro, el del Lokomotiv de Moscú ruso y su portero Guilherme, un empate 0-0 que le complica la clasificación a los octavos de final, aunque aún la tiene en la mano si suma cuatro de los próximos seis puntos y podría pasar incluso con menos.

Pese a sus 20 ocasiones, seis de ellas remates a puerta, el conjunto rojiblanco no logró superar a su rival ruso -como ya le ocurrió en la ida de Moscú, donde empató 1-1 pese a su mejor juego, 13 ocasiones y cinco entre los tres palos- y eso le deja con 5 puntos, segundo de grupo tras el Bayern Múnich, que no ha fallado en las cuatro jornadas previas y ya está clasificado con 12 unidades.

Los del argentino Diego Pablo Simeone lo tienen en su mano, pero la diferencia de puntos con el 'Loko', que tiene 3, e incluso con el Salzburgo austríaco, que solo ha sumado uno, le obligarán a mantener la tensión hasta el final de la fase de grupos.

Aún con el amargor del empate, una conclusión está clara: el Atlético depende de sí mismo. Si gana sus dos partidos -contra el Bayern en el Wanda Metropolitano el martes 1 de diciembre y ante el Red Bull en Salzburgo el día 9- será equipo de octavos de final, ocurra lo que ocurra en el resto de encuentros.

Incluso le serviría con un empate y una victoria, ya que en ese caso sumaría 9 unidades, las máximas que podría alcanzar el Lokomotiv en el caso que ganara sus dos duelos restantes, ante el Salzburgo en Moscú y el Bayern en Múnich.

En el caso de que madrileños y moscovitas igualaran a 9 puntos, el reglamento de la Liga de Campeones señala que habría que revisar los puntos, diferencia goleadora y goles obtenidos en los partidos entre ambos (en ambas cosas hay igualdad, cada equipo tiene 2 puntos, 0 de balance y 1 gol a favor en la suma de los encuentros), y como cuarto criterio los goles como visitante. Ahí se impone el Atlético, que marcó en Moscú (1-1) y no recibió en Madrid (0-0).

EL BAYERN, ENEMIGO Y A LA VEZ ALIADO

Sumar cuatro puntos implica para el Atlético no perder contra el vigente campeón de Europa, el Bayern Múnich, que visitará el Wanda Metropolitano dentro de cinco días con la clasificación en el bolsillo, sin haber fallado en las cuatro jornadas (entre ellas la goleada al Atlético por 4-0) y encadenando 15 victorias consecutivas en la Liga de Campeones, competición en la que la última vez que concedió un empate o una derrota fue en su eliminación en octavos de la campaña 2018-19, contra el Liverpool. El curso pasado fue campeón sin ni siquiera permitir una igualada.

Caer ante el campeón de Europa llevaría al Atlético a un nivel de tensión máximo en su visita al Salzburgo -más aún si el Lokomotiv gana a los austríacos-, pero a su vez el equipo bávaro podría ser también aliado del madrileño, ya que si gana a los rusos en la última jornada, al Atlético podría valerle con una victoria o incluso con un empate en Salzburgo.

En otras palabras, los escenarios para acudir a octavos del Atlético son múltiples: sumando seis, cuatro o incluso un solo punto más le podría servir, en este último caso siempre y cuando le ayude el Bayern con su 'modo apisonadora'.

Así lo lee Simeone. "Quedan dos jornadas. Depende de nosotros. Eso sí es una buena situación, que dependa de nosotros", dijo tras el partido de este miércoles.

PRIMER PARTIDO SIN MARCAR EN CASA EN FASE DE GRUPOS DESDE 2009

El 0-0 del Metropolitano rompió también una estadística que refleja claramente lo que es jugar en casa para el Atlético: en los últimos 22 partidos disputados en su estadio (sea este el Vicente Calderón o el Wanda Metropolitano) en la fase de grupos de la Liga de Campeones, nunca se había quedado sin marcar un solo gol.

Hay que retrotraerse hasta diciembre de 2009 para encontrar un partido como local de los rojiblancos en fase de grupos sin tantos: un 0-3 ante el Oporto portugués, con Quique Sánchez Flores al frente del equipo y el argentino 'Kun' Agüero y el uruguayo Diego Forlán en punta. Aquel Atlético acabó eliminado, pasó a la Liga Europa y ganó ese título, el primero de sus tres en esa competición.

La falta de gol alude irremediablemente a la falta de nueves. Sin el uruguayo Luis Suárez, aislado por su positivo en COVID-19, ni Diego Costa por una trombosis, el conjunto rojiblanco pierde potencia de fuego, aunque tener al uruguayo sobre el césped tampoco le valió para ganar en Moscú.

"Está claro que los rematadores no los tenemos en estos momentos y no nos podemos detener en lo que no tenemos, sino en potenciar lo que sí tenemos", dijo Simeone, recordando que en otras ocasiones sin ambos delanteros han sabido "marcar goles de distintas formas con distintos jugadores", ante Osasuna (1-3) o el Barcelona (1-0).

Si el Atlético recuperará a alguno de sus arietes para recibir al Bayern es una incógnita. La trombosis de Costa es una situación cuya evolución es difícil de predecir, y tampoco lo es si Luis Suárez tendrá un negativo a tiempo, habida cuenta que cumplirá dos semanas desde el positivo el próximo lunes 30. Joao Félix, Correa y los centrocampistas tendrán que dar el do de pecho para que al Atlético le salgan las matemáticas que le lleven a los octavos de final.

Miguel Ángel Moreno