EFEZaragoza

Pedro Manonelles, expresidente de la Sociedad Española de Medicina del Deporte (SEMED), considera que los nuevos retos que debe afrontar su sustituto, el asturiano Miguel del Valle Soto, son conseguir la recuperación de la formación en la especialidad (MIR) y la creciente preocupación por el descontrol del dopaje en el deporte aficionado.

No obstante, Manonelles (Zaragoza, 1957), en una entrevista con EFE, califica el balance de la gestión que ha realizado en sus once años al frente de la SEMED como "extraordinariamente positivo" y se muestra "muy satisfecho" por el crecimiento que ha experimentado en estos años como sociedad científica y por haberla convertido en un "referente".

En el debe, no duda en reconocer que lo único que no ha podido conseguir es la recuperación de la formación en la especialidad, que era uno de los objetivos fundamentales de la sociedad, aunque expresa su optimismo y convencimiento de que en este 2022 sea de nuevo autorizada.

ESPECIALIDAD: MEDICINA DEL DEPORTE

Manonelles comenta los esfuerzos y tareas que han desarrollado para cumplir lo que les iba pidiendo el Ministerio de Sanidad en colaboración con el Consejo General de Médicos y el Consejo Superior de Deportes pero "por circunstancias políticas no se ha podido culminar".

Así, indica que la medicina del Deporte en España cuenta con "una plantilla absolutamente envejecida y en cinco años se jubilarán más de la mitad". Por contra, muchos especialistas españoles han sido contratados por "instituciones deportivas de primer nivel en todo el mundo lo cual agudiza más el problema".

"Tenemos -comenta- una medicina del Deporte muy prestigiada y no podemos atender todas las necesidades de la población y, en el mejor de los casos, hasta dentro de 6 años si todo el proceso de la especialidad sigue su curso, no saldrá la primera promoción. Habrá un vacío importante y preocupante".

Además reflexiona y anticipa que España es un país puntero en deporte de alta competición pero esta "no se puede conseguir sin una aportación importante de la medicina del Deporte, no solo en tratamiento de lesiones, sino en la preparación del deportista, y de forma gradual se verá afectada la atención para el alto nivel que es necesario para conseguir el rendimiento".

"¿Por qué vamos a renunciar al alto rendimiento si somos referente?, se pregunta Manonelles, quien estima que la situación es paradójica porque un "nivel altísimo y prestaciones estupendas se van perdiendo porque las circunstancias políticas vigentes no han tenido cintura suficiente para haber reinstaurado lo que será necesario reinstaurar lo más rápido posible".

Manonelles explica que "se ha conseguido que SEMED sea un referente tanto a nivel nacional como internacional", y señala como logros la potenciación de una escuela de formación por la que han pasado aproximadamente un millar de facultativos en áreas tan variadas como la ecografía musculo-esquelética, la ecografía cardíaca, la nutrición, o la cardiología.

DOCUMENTOS DE CONSENSO

Manonelles subraya la satisfacción de haber elaborado más de una docena de documentos "muy útiles para la profesión" como son los documentos de consenso que establecen "cuáles deben ser las pautas de actuación de los profesionales refrendadas por la evidencia científica y práctica clínica".

Entre esos documentos de consenso destaca el de los reconocimientos básicos y las contraindicaciones para la práctica deportiva, que fue "una novedad".

Otro documento, sobre el que no dejan de trabajar, es el de la prevención del dopaje del que ya han hecho dos, el último una actualización sobre suplementos nutricionales que califica de "importantísimo".

En este sentido, recuerda que "afecta a millones de personas y puede poner en riesgo la salud de muchos deportistas".

Sobre el dopaje se muestra inflexible, una lacra sobre la que, dice, ya se han realizado varios pronunciamientos y diferentes acciones efectuadas desde distintos ámbitos y recuerda el documento ya publicado sobre el dopaje que supone "una reflexión muy importante" y que está hecho para la protección del medico ante el dopaje, junto con los cuerpos y fuerzas de seguridad, la Asociación Española de la Protección de la Salud, las diferentes federaciones, el Comité Olímpico Español y la propia SEMED.

Insiste en dejar claro que desde SEMED "se va a seguir trabajando como hasta ahora en la lucha contra el dopaje".

Uno de los problemas del dopaje es la irrupción de nuevos métodos que, en su opinión, "se sustancia en una palabra: dinero, a la que se une la notoriedad".

PREOCUPACIÓN: DOPAJE AFICIONADOS

Para Manonelles la alta competición es la punta del iceberg y reconoce la preocupación que tienen por los deportistas de élite pero añade: "Nos preocupa mucho más el dopaje en el deportista aficionado porque es donde realmente se encuentra el verdadero negocio de las personas que se dedican a producir, comercializar y traficar productos".

"El deportista de alta competición puede tener, no siempre, constancia de los efectos que puede tener el dopaje y está controlado. El deportista aficionado va a pecho descubierto y tenemos constancia de que personas sin ningún tipo de conocimiento, ni control, ni asesoramiento están haciendo barbaridades", detalla.

En su análisis destaca que en el deporte aficionado se toman "gramos por día de sustancias dopantes y no dopantes" y el problema es "consumir suplementos o medicamentos sin control".

Otro peligro es el consumo de diferentes sustancias, también en cantidades importantes, que si bien en muchos casos no son medicamentos pueden ser tóxicos cuando se toman en cantidades importantes o combinados con otras cosas.

En la práctica clínica, respetando el secreto profesional, resalta que están viendo "lesiones importantes de larga duración, como la rabdomiólisis (destrucción muscular), que pueden estar relacionadas no con dopaje sino con consumo de suplementos nutricionales". "Nos preocupa", enfatiza.

Uno de los problemas para abordar esta cuestión es que la normativa establece que el control efectivo frente al dopaje lo hace la Agencia Española de la Protección de la Salud, pero solo tiene atribuciones en deportistas de competición y no existe ninguna normativa actual que establezca algún tipo de control o vigilancia en deportistas aficionados.

Además, recuerda que, según revela la ultima encuesta de hábitos deportivos de los españoles, "casi la mitad de personas de este país hacen dos horas de deporte a la semana de forma regular".

De "inabarcable" califica la cantidad de fabricantes y productos que hay en el mercado. "Hacer una base de datos es imposible, necesitaría tres personas durante un año para hacerla", dice, a la vez que recuerda las importantes incautaciones de dosis dopantes que se producen en los últimos tiempos que, asegura, "no están en stock, están colocadas y no son para deportistas profesionales".

De los deportistas aficionados se muestra "admirado" por las horas que dedican a la semana a entrenar, "personas que trabajan y con familia", pero a la vez lamenta con impotencia que "la mayoría no pasa ningún control médico".