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La fondista brasileña Ana Marcela Cunha, cinco veces campeona del mundo, puso este miércoles la guinda a su larga y productiva carrera con una medalla de oro en la prueba de 10 kilómetros en aguas abiertas de los Juegos de Tokio.

Solo 9 décimas separaron en el panel de llegada a Cunha y a la gran favorita, la defensora del título, la neerlandesa Sharon van Rouwedaal.

Cunha nadó la prueba, que comenzó a las 6.30 de la mañana para evitar el calor, en 1h59:30.8, por 1h59:31.7 de Rouwendaal.

La medalla de bronce fue para la australiana Kareena Lee con marca de 1h59:32.5.

La ecuatoriana Samantha Arévalo acabó undécima a 1:59.8; la argentina Cecilia Biagioli, la participante de más edad a sus 36 años, duodécima a 2:00.9; la española Paula Ruiz ocupó la decimosexta posición, a 3:46.8; y la venezolana Paola Pérez fue vigésima a 6:14.2.

Especialista en retos mayores -cuatro de sus cinco títulos mundiales llegaron en los 25 kilómetros- Cunha tomó finalmente en la Marina de Odaiba la medida a la distancia olímpica. Su historial incluye desde hoy el único premio que le faltaba, una medalla en los Juegos y del metal más preciado.

Estuvo al frente desde el comienzo y mantuvo a raya a todas las nadadoras que intentaron seguirle el ritmo. Primero a la estadounidense Ashley Twichell, hasta el sexto paso intermedio; luego a la alemana Leonie Beck y en los dos últimos kilómetros a Rouwendaal, que remontó desde la sexta a la segunda plaza y estuvo a una mano de repetir oro olímpico.

El mejor resultado logrado hasta ahora por Cunha era la quinta plaza en Pekín 2008, cuando tenía 16 años. No se clasificó para Londres 2012 y en los Juegos de Río ocupó la décima plaza.

La lucha en cabeza rompió la carrera por detrás y desfondó a algunas de las aspirantes, entre ellas la española Paula Ruiz, que además nadó desde el primer tercio de la prueba con una tarjeta amarilla de amonestación.

La china Xin Xin, campeona del mundo, cuarta en Río y que se impuso en la prueba clasificatoria para los Juegos, llegó a estar tercera pero acabó octava tras dar sus siete vueltas al trazado de Odaiba, coincidiendo con la primera bajamar del día.

Una temperatura de 30 grados y una humedad del 75% recibieron a las nadadoras.