EFEEl Prat de Llobregat (Barcelona)

El capitán de la selección española de waterpolo, Felipe Perrone (Río de Janeiro, 1986), cree que después del triunfo de España en la final del Mundial ante Italia, a su equipo aún le faltan "más oros".

"¿Después de este oro qué falta? Pues más oros", dijo Perrone divertido a la llegada del equipo nacional a Barcelona. "Ha sido un momento muy especial. A veces ganas con más o menos suerte, pero nosotros lo hemos construido desde el principio del Campeonato", dijo.

Perrone fue protagonista en la tanda de penaltis, ya que anotó los dos que le tocaron lanzar: "Las tandas de penaltis en waterpolo son diferentes, porque tiras una vez y te puede volver a tocar, como me pasó a mí. Hasta que no paró Edu (Lorrio), no puede celebrar al cien por cien".

Recordó que lleva "muchos años en esto", y que cuando ha perdido siempre ha pensado en continuar jugando. "Ahora hemos ganado y voy a seguir. Queremos más, es una manera de ver el deporte que se basa en la lucha", indicó.

Perrone comentó que España tenía el partido controlado con el 9-6, pero un tiempo muerto solicitado involuntariamente por uno de los jugadores al tocar un pulsador supuso un penalti en contra, el 9-7 y llegaron los nervios.

"Eso nos descolocó un poco, pero al final te quitas un peso de encima, porque había perdido tres finales en los penaltis", indicó el lanzador.

El seleccionador, David Martín (Barcelona, 1977), comentó que Felipe Perrone está "tocado con una varita mágica", es "un portento" y "muy importante" para el conjunto, tanto en el vestuario como en el juego del equipo. "Para mí es un lujo tenerlo como entrenador", admitió.

Comentó que antes de la tanda de penaltis les dijo a su jugadores que estuvieran tranquilos, que lanzaran como sabían. "Después no les dije nada más, porque no les quería agobiar más y durante el torneo he estado muy pesado en los detalles", indicó.

"Después de la parada de Edu Lorrio, viví un momento de pausa, de relax, de pensar que por fin habíamos conseguido el sueño que llevábamos persiguiendo tanto tiempo. Me sentí mucho más tranquilo de lo que esperaba. Disfrute el momento de ver a los jugadores en el agua llorando y esa fue mi sensación, unos segundos de pausa y sobre todo visualizar algo que había soñado muchas veces", desveló.

Cree David Martín que después de tres finales perdidas, el equipo "siempre creyó en sí mismo, siguió trabajando, y nunca dejó de luchar".

"Creo que ha sido una final épica. Contra Italia y (decidida) a los penaltis, hemos matado dos pájaros de un tiro. Los chavales se lo merecían y España está donde se lo merece", añadió.

Preguntado sobre si este puede ser el inicio del gran ciclo de una gran generación, David Martín recordó que su equipo "ya estaba haciendo historia".

"Había llegado a cuatro finales en cinco grandes competiciones y eso es muy muy complicado, pero no ganar el oro te deja un poco como marcado. Evidentemente será un punto de inflexión, ahora el equipo ha madurado, sabe lo que es jugar finales y creo que sí, que podemos tener un equipo para marcar una generación", comentó.