EFEGirona

El esquiador Quim Salarich, formado en La Molina (Girona) y apuesta de futuro para competir por títulos tras situarse la última temporada entre los mejores del mundo, desea que salga adelante una candidatura olímpica del Pirineo por la que también apuesta la Real Federación Española de Deportes de Invierno (RFEDI).

Con las negociaciones vigentes para que se llegue a un acuerdo entre Cataluña y Aragón que avale el Comité Olímpico Español (COE), Salarich, que acaba de entrar en el equipo de Copa del Mundo de su firma de esquís, Rossignol, manifiesta abiertamente a EFE que respalda "todo lo que sea fomentar el deporte y más uno minoritario".

Es consciente de la dificultad del acuerdo entre Cataluña y Aragón, las dos comunidades autónomas implicadas, e incluye a todas las otras partes, también a los deportistas, pero espera que al final remen "todos en la misma dirección".

Advierte además de que, a sus 28 años, una cita prevista para 2030 difícilmente contaría con su presencia, aunque deja la puerta abierta, pero subraya que "ayudaría mucho a futuras generaciones" de esquiadores españoles.

De todos modos, entiende a quienes se posicionan en contra de la candidatura por motivos medioambientales o políticos, pero precisa que de lo que se habla es "de deporte y no de otras cosas", a la vez que aboga por confeccionar un proyecto con el que todo el mundo se sienta "contento".

"Podría ser una catapulta para que los deportes de invierno puedan destacar", indica Quim Salarich, quien reitera que "todo el mundo es libre de pensar lo que quiera" y exige respeto "por todas las partes".

Su meta inmediata es la de consolidar a un español en la élite del esquí mundial y reconoce que tiene "margen" al partir esta próxima temporada en los primeros puestos que le permitirán disponer de una "pista buena", que puede derivar en luchar por podios.

"Habrá un momento en que podré pelear con los mejores", señala Salarich, algo en lo que coincide en declaraciones a EFE el presidente de la RFEDI, May Peus, quien no pospone la consecución de una medalla de Copa del Mundo más allá de un plazo de uno o dos años.

Respecto a la candidatura olímpica, Peus presenta un estado de ánimo "positivo, pero prudente" y defiende la buena labor de las federaciones catalana y aragonesa en sus conversaciones con sus respectivos gobiernos autonómicos.

Recuerda de todos modos que quien lidera el proyecto es el Comité Olímpico Español y que la RFEDI es también parte como lo confirma que ha estado en todas las comisiones técnicas.

"Si un día hay una candidatura oficial, las federaciones tendremos otro protagonismo, otro trabajo, pero de momento respetamos los plazos y el trabajo de cada uno, que tanto la federación catalana como la aragonesa están haciendo bien", ha reiterado

May Peus admite que los desacuerdos entre gobiernos autonómicos no dan "la mejor imagen" al exterior y recuerda que "la norma número uno del Comité Olímpico Internacional es que los conflictos interiores sean los mínimos posibles".

"Esta asignatura no la hemos llevado muy bien", lamenta, aunque esgrime otras armas a favor de la candidatura pirenaica que la diferencian y refuerzan frente a las de otros países.

Peus espera ahora que se oficialice un consenso y, frente a manifestaciones en contra del proyecto como la que reunió a unas 2.000 personas la semana pasada en Puigcerdà (Girona), señala: "Es muy fácil decir a algo que no por que no. Mirémoslo, estudiémoslo".

De aquella concentración, señala que la información que le ha llegado es la de que había "autocares con gente de fuera" y asegura que él no iría a una tierra que no fuese la suya "a decir lo que tienen que hacer allí".

Él es de Vall d'Aran, explica que allí se vive de la economía que generan las estaciones de esquí y los deportes de montaña y que serían "los primeros" en querer "que las cosas se hagan bien hechas".

"Nos tienen que dar ese voto de confianza", reclama May Peus, quien añade que serán los primeros desde el territorio en poner los detalles de todo el proyecto "en papel" y que resulte viable económica y medioambientalmente para resumir que "no se harán animaladas".

Peus cree que se merecen tener esta "oportunidad" y enlaza toda esa economía en los valles de montaña con la que también se genera en industrias vinculadas a los deportes de invierno como es el caso de Rossignol, ubicada en Artés (Barcelona) y que cumple 50 años este 2022.