EFETorrey Pines (California, EEUU)

Una decena de golfistas latinoamericanos, cuatro de ellos mexicanos, compiten esta semana en el tercer major del año, el Abierto de Estados Unidos, que se disputa en Torrey Pines, a las afueras de San Diego California.

La nutrida e histórica representación latina está compuesta por los mexicanos Abraham Ancer y Mario Carmona, y los hermanos tapatíos Álvaro y Carlos Ortiz, el chileno Joaquín Niemann, el argentino Fabián Gómez, el colombiano Juan Sebastián Muñoz, el venezolano Jhonattan Vegas, el peruano Luis Fernando Barco y el costarricense Luis Gagne.

“Estoy feliz de estar aquí compartiendo mi primer US Open con mi carnal. Es como un pequeño regalo que nos está dando la vida después de todo lo que hemos hecho como familia, no solo Carlos y yo. Los sacrificios de mis papás y de mi hermano Alejandro después de tantos años metidos en esto”, dijo a EFE emocionado Álvaro Ortiz.

El pequeño de los Ortiz se estrena esta semana en el US Open y su segundo major, después de haber participado en el Masters de 2019, mientras que Carlos participa en su tercer Abierto de Estados Unidos. El juarense Carmona también juega su primer major después de superar dos torneos de clasificación, mientras que el tamaulipeco Ancer llega a Torrey Pines entre los favoritos y en el vigésimo primer puesto del ránking mundial.

“El campo se ve muy parecido a lo que estamos acostumbrados a jugar, aunque sé que se van poner más duros los greenes y va a ser muy difícil atacar las banderas. Depende de cada uno, yo creo que cuando uno juega bien cuando está difícil es una de las cosas más satisfactorias”, dijo a EFE el joven chileno Niemann, 31 del mundo, que suele sacar lo mejor de su juego en los majors.

“Poder jugar un US Open es siempre una gran sensación, especialmente en un campo que conozco bastante y me gusta mucho. Traigo sensaciones muy positivas y vengo en un buen momento”, comentó a EFE el venezolano Vegas, que juega su cuarto Abierto de Estados Unidos esta semana.

Por su parte, el debutante peruano Luis Fernando Barco transmite la felicidad de poder participar en su primer US Open y primer major. “La cancha está en condiciones inmejorables y ha sido interesante ver cómo conforme van pasando los días los greenes se ponen más duros y el rough más alto”, comentó Barco a EFE sobre el endurecimiento de las condiciones en Torrey Pines.