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A una jornada del final, dependiendo de sí mismo para ser campeón, Diego Simeone, entrenador del Atlético de Madrid, no entiende "otra palabra que no aflojar" mientras destaca al equipo por encima de las individualidades en el 2-1 al Osasuna y expresa que eligió esta profesión para "llegar a estos momentos".

"Es nuestra vida. Elegimos esta profesión intentando hacer lo mejor que podamos para llegar a estos momentos. Después, es un deporte, le toca ganar a uno y algunos le tocará perder", repasó en la rueda de prensa telemática en el Wanda Metropolitano, donde ganó 2-1 y está a una victoria de ser campeón. Debe ganar en Valladolid.

Lo preparará "con la misma ilusión" que llegó "en 2011 a entrenar al equipo". "Llegar con frescura, ser un equipo aguerrido, contragolpeador, que pueda sostener el ataque, con buena respuesta a la pérdida de la pelota... Que el aficionado se siga sintiendo orgulloso del equipo que tenemos. Ese es el objetivo. A prepararnos de la mejor manera. No entiendo otra palabra que no sea no aflojar", señaló.

"No pienso negativamente, sino en trabajar, en empezar la semana buscando primero descansar, encontrar frescura, encontrar la mejor preparación para afrontar una final que será en Valladolid, un rival que también necesita de su victoria, y no me pasa otra cosa por la cabeza que preparar bien la semana", prosiguió Simeone, que insistió en el "juego asociado" para abordar a la defensa del Osasuna.

A Valladolid llega como líder, porque este domingo remontó al conjunto navarro. "Cuando nos paramos no sé en qué minuto para tomar agua, les dije (a los jugadores) 'lo que tenemos que hacer es empatar, porque el empate nos va a llevar a ganar el partido'. Por suerte, apareció el gol de Lodi, con un gran pase de Joao, y la definición de Suárez, de goleador de área, de jugador importante. Me quedo con el equipo. La palabra equipo es un poco lo que puede mostrar todo lo que venimos haciendo esta temporada", explicó.

No cambió a Luis Suárez hasta que llegó el 2-1. "Sabía que era un momento que no le tocaba salir. Sabía que con tanto juego cercano a la portería de ellos, con Dembélé y él, con Joao en un lado y Carrasco de otro, algo podía aparecer. Y apareció. A seguir partido a partido, más que nunca, con la ilusión y alegría de poder estar en este momento que es muy bonito para todos", prosiguió el técnico.

A Simeone le ocupó "solamente resolver" su partido, sin fijarse en el resultado del Real Madrid en Bilbao: "Hicimos un primer tiempo muy bueno, donde tuvimos situaciones de gol, donde controlamos el partido, se jugó en campo de ellos, el equipo rival intentando defender fuertemente para evitar que nosotros pudiéramos marcar y tuvimos bastantes teniendo poca contundencia en la fase final".

"El segundo tiempo, más de lo mismo hasta que apareció el gol de ellos. Y el equipo tuvo una reacción. Los cambios vinieron con frescura. En el momento que atacamos con menos precisión, tuvimos más contundencia con dos golazos, el de Lodi y el de Suárez. La alegría y el trabajo se ve reflejado en lo que venimos haciendo durante toda la temporada: ser un equipo y resolverlo como equipo en un partido difícil", apuntó.