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Un avión en la T1 de Barajas le esperó tras pasar reconocimiento médico en Valdebebas para marcharse al Manchester United la última fecha de agosto de 2015. Fue la primera vez que Keylor Navas se vio fuera del Real Madrid. Camino de cuatro años después, cuando llegaba la definitiva, se da un nuevo giro.

"Keylor jamás se dará por vencido. Su profunda fe se lo impide. Por difícil que sea el camino nunca faltará lucha por su parte para cambiarlo. Lo ha vuelto a hacer y es feliz en el Real Madrid", asegura a Efe una fuente muy cercana al portero costarricense horas después de una nueva 'resurrección'.

Las maletas estaban hechas para abandonar el club en tres meses, tras su temporada de menor protagonismo desde que llegó al Real Madrid. El que pasó a la historia como portero de las tres 'Champions' consecutivas, quedó relegado a un papel de secundario por la llegada del belga Thibaut Courtois.

Era un anhelo del presidente Florentino Pérez y su directiva, que tras muchos nombres como futuribles, al fin se cumplió. El intento fallido con David de Gea, el frenazo inesperado de Zinedine Zidane a la llegada de Kepa Arrizabalaga. La portería estaba bien cubierta pero querían mejorarla fichando a un guardameta que aumentase el nivel de competencia en la plantilla.

Los rumores siempre acompañaron a Keylor Navas que respondía en el terreno de juego. Esta temporada no tuvo la oportunidad. La comenzó jugando porque Courtois llegaba tarde, de Mundial y a un club nuevo con un proceso de adaptación que recorrer. No hubo fallos de Keylor en la Supercopa de Europa pero sí cuatro puñales rojiblancos en la derrota. Firme en las dos primeras jornadas ligueras en las que solo recibió un tanto. A la tercera llegaba el relevo. Julen Lopetegui daba paso a un fichaje de club.

El técnico español consideró injusto relegar a Keylor a la Copa del Rey. Era un castigo excesivo. Y le entregó la Liga de Campeones consciente de que era una decisión que no gustaba en las altas esferas. Y el costarricense volvió a responder: un gol encajado en tres partidos y pleno de victorias. Se le acabó la oportunidad de hablar en el campo con Santiago Solari.

"Zidane es un entrenador transparente, un gran ser humano", destacó Keylor tras el relevo en el banquillo. Sin querer apuntar a Solari, sus palabras denunciaron falta de transparencia del técnico argentino. "Tengo a un entrenador enfrente que sé que me va a decir la verdad y eso me da mucha tranquilidad", aseguró resaltando el cambio.

Solo recibió ocho encuentros con Solari, siete de ellos lo que duró la Copa del Rey y uno obligado en LaLiga por lesión de Courtois. Sintió Keylor que su rendimiento daba igual. Nada haría variar el plan establecido. En marzo pensó que su temporada estaba acabada y de golpe todo dio un nuevo giro. La llegada de Zidane y su respeto a los que le condujeron al éxito, provocó su titularidad directa en Liga frente al Celta y le respondió con una parada salvadora a modo de reivindicación.

Al testarazo de Maxi Gómez le siguió una parada que define a Keylor Navas. Rapidez de piernas para impulsarse, reflejos en su reacción en milésimas de segundos y un despeje salvador. El debate en la portería se reabre y Zidane quiere ver competir a todos sus porteros tras dejar claro de inicio, que el suyo es Keylor y que la salida que ya se planeaba desde todos los puntos, mejor que sea frenada porque se ha producido un nuevo giro inesperado en la carrera del costarricense.

Roberto Morales