EFEVitoria

Vitoria celebró este martes la cuarta liga del Kirolbet Baskonia, que revivió costumbres casi olvidadas después de alzarse con un trofeo diez años después del último campeonato liguero, logrado, precisamente con Dusko Ivanovic.

El buen tiempo y la normativa de distancia social por la pandemia de la COVID-19 provocó que las terrazas de los bares de la capital vasca estuvieran a rebosar para asistir a una final baskonista dos años después de la que le enfrentó al Real Madrid, también por el título de liga.

Camisetas y bufandas del equipo vitoriano eran las prendas más vistas en la zona céntrica de una ciudad que, sin embargo, no acogió a tanta gente como en otras ocasiones.

Durante la jornada se engalanaron las instituciones, el Ayuntamiento y Diputación de Álava, así como algunos comercios y locales hosteleros que ya han reabierto sus persianas tras el confinamiento.

La calle Cuchillería volvió a ser punto de reunión de los baskonistas, que animaron en la calle a su equipo y muchos se vieron obligados a ver el partido en las televisiones que colocaron algunos locales en sus veladores para evitar que hubiese más aforo del permitido en el lugar.

En la retina de muchos seguidores estaba todavía aquel título que le dieron al Baskonia jugadores como Fernando San Emeterio y Tiago Splitter, pero una década después repiten sensaciones tras un torneo exprés en Valencia, donde no pudieron acudir a animar a su equipo. Fue un broche de oro para su desescalada.