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La selección de Islandia rompió los pronósticos y se metió de lleno en la pelea por acceder a las semifinales del Europeo de Hungría y Eslovaquia, tras imponerse este sábado por 21-29 a la de Francia gracias a una sensacional actuación del portero Viktor Hallgrimsson y del central Omar Magnusson, autor de diez dianas.

Magnussson desnudó con sus eléctricas penetraciones y lanzamientos entre líneas las carencias defensivas de un equipo francés que con las ausencias del pivote Ludovic Fabregas, que se perdió la cita aquejado por la gripe, y de Luka Karabatic, que, lesionado, ni tan siquiera acudió al campeonato, se mostró más endeble que de costumbre.

Pero si la campeona olímpica decepcionó en defensa no mucho mejor le fue en ataque donde pagó el gris encuentro de sus estrellas, como atestiguó el único gol de cinco lanzamientos con el que Nikola Karabatic cerró la primera mitad.

Mucho más desaparecido estuvo Dika Mem, que no logró su único gol en el encuentro hasta los nueve minutos de la segundo tiempo.

Francia, carente de la presencia del central Kentin Mahe, que dio positivo por coronavirus en las horas previas al inicio de encuentro, y, sobre todo, de Nedim Remili, al que una inoportuna lesión le impidió participar en el Europeo, careció en todo momento de un plan de juego.

No fue porque no lo intentará de todas la maneras posibles Erick Mathé, el sustituto en el banquillo de los "Experts" de un Guillaume Gille, que tuvo que quedarse confinado en el hotel tras ser infectado por el virus.

Lo intentó primero Francia otorgando la dirección de juego al joven Aymeric Minne y posteriormente con Melvin Richardson, pero nunca encontró la formula paras superar a la agresiva defensa islandesa.

Y cuando lo logró siempre apareció imponente la figura del joven guardameta Viktor Hallgrimsson, de tan sólo 21 años, que cerró el primer tiempo con un espectacular 47 paradas, tras detener hasta nueve balones a los jugadores francés.

Sólo desde el pivote logró el conjunto galo abrir brecha en el muro defensivo islandés, pero los tantos de Nicolas Tournat fueron insuficientes para impedir la escapada de un equipo islandés, que rompió el encuentro mediada la primera mitad con un parcial de 1-5, que permitió a los nórdicos situarse con una ventaja de cinco tantos (6-11) en el marcador.

Un sorprendente resultado que pareció espolear todavía más a los de Gudmundur Gudmundsson, que se olvidaron por completo de las hasta seis bajas por COVID, entre ellas piezas clave como Aron Palmarsson, con el que arrancaron la contienda.

De hecho, Islandia aumentó todavía más su ventaja en el marcador para situarse con una renta de ocho goles (9-17), que Francia apenas pudo maquillar (10-17) al llegar el descanso.

El receso no varió la dinámica negativa del conjunto francés, al que de poco nada le sirvió el paso a la defensa 5-1 que planteó durante todo el segundo tiempo, ya que si bien logró frenar a Magnusson, que tan sólo pudo sumar dos goles en el segundo período, dejó el camino libre para que Viggo Kristjanson tomara el relevo goleador en el equipo islandés.

Del brazo de Kristjanson, que firmó cinco de sus nueve goles en la segunda mitad, Islandia no sólo no vio decrecer su ventaja, sino que la logró aumentar todavía más, tras situarse con unos impensables nueve goles de diferencia (16-25) a falta de doce minutos para el final.

La goleada no fue mayor por el acierto del portero Wesley Pardin y el coraje del joven central Aymneric Minne, que sumó cuatro dianas en el segundo tiempo.

Pero ni así pudo acercarse Francia en el marcador, ya que el portero Hallgrimsson, que no pudo contener las lagrimas tras ser designado mejor jugador del encuentro, acabó con cualquier atisbo de reacción con sus oportunas intervenciones.

Una inesperada derrota (21-29) que coloca a Francia en una peligrosa situación ya que figura igualada a cuatro puntos con Islandia en la clasificación del grupo II a falta de medirse con Montenegro y Dinamarca. Todo un reto para los campeones olímpicos