EFEEstocolmo

Un gol del pivote Zeljko Musa a falta de cinco segundos para la conclusión de la segunda prórroga permitió a la selección de Croacia convertirse en la primera finalista del Europeo de Suecia, Austria y Noruega, tras imponerse este viernes por 28-29 a Noruega, la gran favorita, en la primera semifinal.

Triunfo que premio el carácter irreductible del conjunto balcánico, que entendió mejor que nadie que a estas alturas de torneo, con el cansancio acumulado tras siete intensos partidos en dos semanas, el ganador sería el que mostrase más carácter.

El que no le faltó al portero Marin Sego, que propició el contraataque con el que Croacia llegó a la final, tras detener un lanzamiento de Goeran Johannessen a falta de trece segundos para la conclusión de la segunda parte de la segunda prórroga.

A Croacia le dio tiempo a montar una rápida transición que culminó el jugador menos esperado, el especialista defensivo Zeljko Musa, que se encargó de firmar el definitivo 28-29 que llevó a Croacia a la final.

Convencido de que la clave para acceder al duelo por el título estaba en la defensa, el conjunto croata no dudó en convertir cada ataque del equipo noruego en una auténtica batalla, en la que no estaba dispuesto a ceder ni un palmo de terreno, sin importar las consecuencias.

Tal y como demostró el capitán Domagoj Duvnjak, que apenas transcurrido un minuto de juego vio la primera exclusión del partido, en un claro mensaje a los nórdicos de lo que les esperaba.

Croacia dejó claro a los noruegos de que en esta ocasión no les iba a bastar ni con su buen juego ni con el talento inconmensurable de un jugador como Sander Sagosen.

En carácter, pocos equipos pueden competir con el combativo conjunto croata, una selección que saca lo mejor de sí misma cuando, como este viernes, parte a priori como la víctima propiciatoria.

Es entonces cuando los balcánicos hacen gala de ese gen ganador que se encuentra en su ADN y que es capaz de convertir en auténticos héroes a jugadores que hasta entonces habían pasado prácticamente inadvertidos en el torneo.

Jugadores como el pivote Marino Maric, que si en los siete anteriores partidos del Europeo tan sólo había anotado diez tantos, este viernes firmó casi la mitad, cinco, de los doce goles que Croacia anotó en el primer tiempo.

Pero Maric no fue la única revelación en el equipo balcánico, ya que el portero Marin Sego, un guardameta que con la excepción del partido con Alemania apenas había brillado en el torneo y que también se puso este viernes la camiseta de superhéroe.

Como atestiguó el estratosférico 55 por ciento de paradas con el que el portero balcánico cerró la primera mitad y que permitió a Croacia gozar de una máxima renta de hasta tres goles (6-9), que demostró como Noruega se había dejado atrapar en el plan diseñado por los de Lino Cervar.

Y es que pese a que Noruega no perdió la cara al encuentro, los de Christian Berge nunca parecieron sentirse cómodos sobre la pista, en particular, su gran estrella, que, pese a su gran inicio de partido, poco a poco se fue diluyendo.

Si Sagosen, máximo realizador del Europeo, había anotado cuatro tantos en los primeros trece minutos de juego, el jugador del París Saint Germain no volvió a marcar hasta superados los once minutos del segundo período.

Una sequía de casi media hora a la que Noruega logró sobrevivir gracias a la irrupción de habituales secundarios como el lateral Eivind Tangen, que con sus goles permitió a los nórdicos (16-16) mantenerse en el partido.

Pero si hasta entonces la semifinal había tenido como protagonistas a héroes inesperados, en el tramo final fueron Domagoj Duvnjak por el bando croata y Sander Sagosen por el noruego los que tomaron el mando.

A cada gol de Duvnjak, que cerró el partido con ocho dianas, respondió Sagosen, autor de diez goles en la contienda, con otro tanto, lo que condenó a ambos conjuntos a llegar a un agónico desenlace.

Minutos finales en los que se coló en la fiesta de Duvnjak y Sagosen otro protagonista inesperado, el portero croata Matej Asanin, que con dos paradas de penalti en los minutos finales permitió a Croacia disponer del último balón para ganar el partido.

Pero en esta ocasión Domagoj Duvnjak, que estrelló su lanzamiento en los brazos de Tangen, no pudo acertar, condenando a ambos equipos a un empate (23-23) que les llevó a la prórroga.

Tiempo añadido en el que el destino quiso dar a Duvnjak la posibilidad de resarcirse de su fallido lanzamiento, al anotar de penalti con el tiempo ya concluido el 26-26 que obligó a croatas y noruegos a disputar una segunda prórroga.

Un esfuerzo añadido que llevó al límite a los jugadores de ambos conjuntos, que fueron poco a poco cayendo presas de la tensión, incapaces de alterar un marcador empeñado en mantenerse, hasta que Musa puso el definitivo 28-29 que llevó a la locura al conjunto balcánico.

Ficha técnica:

28 - Noruega: Bergerud; Joendal (2), Reinkind (1), Sagosen (10, 2p), O'Sullivan (1), Björnsen (2) y Overby (1) -equipo inicial- Christensen (ps), Nikolaisen (-), Overjordet (-), Aar (-), Gullerud (3), Johannessen (4), Tangen (4), Gulliksen (-) y Blonz (-)

29 - Croacia: Sego; Horvat (4), Stepancic (3), Mamic (-), Duvnjak (8, 1p), Mandic (2) y Cindric (1) -equipo inicial- Asanin (ps), Maric (6), Hrstic (-), Sarac (-), Karacic (2), Musa (1), Brozovic (-), Matanovic (2) y Sipic (-)

Marcador cada cinco minutos: 2-2, 4-5, 6-7, 7-9, 9-11 y 10-12 (Descanso) 12-15, 15-15, 17-19, 20-20, 22-21 y 23-23 (Final 2ª parte) 24-24 (Descanso 1ª prórroga) 26-26 (Final 1ª Prórroga) 28-28 (Descanso 2ª prórroga) 28-29 (Final)

Árbitros: Raluy y Sabroso (ESP). Excluyeron dos minutos a Björnsen, Johannessen y Overby, por Noruega; y a Duvnjak, Mamic (2), Mandic, Hrstic y Stepancic, por Croacia.

Incidencias: Primera semifinal del Europeo de Suecia, Austria y Noruega disputada en el Tele2 Arena de Estocolmo ante 16.573 espectadores.