EFEValencia

Un extraordinario Valencia Basket, aguerrido e inteligente en defensa y valiente e inspirado en ataque, tumbó este viernes al UMMC Ekaterimburgo, el gran dominador del baloncesto continental de los últimos años, y se coronó como rey de Europa al conquistar la Supercopa en una Fonteta entregada que vio a las suyas sumar el tercer título de su historia en el torneo que enfrenta al ganador de la Eurocopa con el de la Euroliga.

Guiado por Cristina Ouviña, con Rebecca Allen y Raquel Carreras brillantes en la finalización pero, sobre todo, con un enorme trabajo colectivo en defensa, el equipo valenciano sorprendió a un rival que, pese a algunas bajas, era el indudable favorito y mantiene la mejor plantilla del continente.

El Valencia no pudo frenar el torrente anotador ruso de salida pero logró, contra pronóstico, no sólo aguantar ese pulso sino, comandando por una inspirada Allen, dominarlo por momentos (16-14, m.7).

Verse a la altura del súper equipo ruso dio a las locales la confianza para empezar a mejorar su defensa. Un tapón de Carrera a Brittney Griner, recién llegada a Europa tras ser la máxima anotadora de la final de la WBNA, dio alas al sueño.

La agresividad defensiva local, tanto en primera línea como la de anticipación de las interiores, le permitió anotar en transición tras robar varias pelota y llevar a su ventaja hasta los seis puntos.

El equipo ruso alimentó a Jonquel Jones, su única referencia ofensiva valida, se arremangó en defensa para que no se le fuera el partido pero el Valencia no se pudo nervioso pese a estar algunos ataques sin anotar y un par de tiros abiertos de Marie Gülich y otro de Allen le devolvieron el colchón perdido e incluso lo llevaron más allá (35-27, m.17).

Al conjunto valenciano se le hizo largo el final de la primera parte pero el empuje de la Fonteta, con casi cuatro mil espectadores, y un triple final sobre la bocina de Allen reforzaron sus opciones.

El descanso renovó las fuerzas locales que con las mismas armas llevó su renta a los diez puntos y obligó a Miguel Méndez, técnico del conjunto ruso, a parar el partido cuando apenas habían transcurrido apenas 100 segundos (44-34, m.22). La bronca del nuevo seleccionador español dio resultado y Alexandria Bentley pisó el acelerador, mantuvo enchufada a Jones, despertó a Griner y el choque se ajustó.

Tres triples, dos de Ouviña y otro de Carrera, dieron aire al Valencia, que aprovechó el impulso para lograr nuevos robos y con un par de acciones de Queralt Casas la ventaja local pasó por primera vez de los once puntos y permitió al Valencia llegar al último parcial con una prometedora ventaja (58-51, m.30).

Alba Torrens mantuvo al Ekaterimburgo en los peores momentos y un triple suyo empató el partido e hizo buena la mejoría defensiva del equipo ruso. Pero el Valencia no se vino abajo y Leticia Romero, Allen y Carrera le quitaron miedos.

Una cerebral Ouviña retomó el mando y su novena asistencia habilitó a Carrera para que anotara la canasta que disparó la euforia de la Fonteta que empezó a celebrar el que fue el tercer título de su equipo femenino en apenas siete meses pero el primero que logró ante su afición.

- Ficha técnica:

75 - Valencia Basket (20+20+18+17): Ouviña (11), Casas (6), Allen (18), Gil (11), Gülich (6) -cinco titular- Segura (2), Salvadores (2), Romero (4), Carrera (14) y y Trahan-Davis (1).

68 - UMMC Ekaterimburgo (18+16+17+17): Bentley (11), Shilova (4), Torrens (15), Meesseman (6), Jones (20) -cinco titular- Zavialova (4), Beliakova (-), Griner (4) y Vadeeva (4).

Árbitros: Györgyi (NOR), Aunkrogers (LET) y Tóth (HUN). Sin eliminadas.

Incidencias: final de la Supercopa de Europa disputada en el pabellón De la Fuente de San Luis de València ante unos 3.812 espectadores.