EFEMadrid

Andrés Iniesta asegura que recordará para siempre su última noche en el Camp Nou. Hace dos años cerró su etapa como futbolista del Barcelona, el escudo que identifica su carrera y su fútbol. Arropado por sus familiares, compañeros y aficionados, comprobó que había dejado huella: ya no era el niño paliducho procedente de Fuentealbilla, sino el maestro que coloreó de azul y grana el juego en la ciudad condal.

Probablemente si el centrocampista manchego hubiese idealizado su adiós, se parecería a lo vivido el 20 de mayo de 2018. En un estadio fastuoso y ante una hinchada entregada a su figura, supo que su recuerdo sería infinito. Ocurre que, bajo las actuales circunstancias, su despedida hubiese tenido un decorado gris. La retirada de Aritz Aduriz, Ainhoa Tirapu o Silvia Soler se produce sin un gran tributo colectivo.

Asume, sin embargo, el atacante del Athletic Club de Bilbao que debe ser así. "Desgraciadamente, estamos viviendo situaciones mucho más graves y dolorosas: la pandemia que aún sufrimos nos ha dejado daños irreparables y tenemos que seguir combatiéndola entre todas y todos. Por lo tanto, no os preocupéis por mí, esto es solo una anécdota", remarcó.

Una fotografía en blanco y negro del Aritz más niño y la palabra "Agur" fueron el encabezado del comunicado con el que anunció su retirada. "Ha llegado el momento", explicó el delantero donostiarra. "Muchas veces he mencionado que el fútbol te deja antes de que tú le abandones a él. Ayer mismo los médicos me recomendaron pasar por el quirófano, mañana mejor que pasado, para colocar una prótesis que reemplace mi cadera e intentar afrontar, al menos, con la mayor normalidad posible la vida diaria. Desgraciadamente, mi cuerpo ha dicho basta. No puedo ayudar a mis compañeros como me gustaría y como se merecen. Así es también la vida de un deportista profesional. Simple, muy simple", resumió.

No soñará Aritz Aduriz con más goles de rojiblanco. Su cuerpo no le dará la oportunidad de jugar la final de la Copa del Rey ante la Real Sociedad. "Olvidémonos de finales soñados, porque ya tendremos tiempo de despedirnos. Y sí, ha llegado la hora del adiós y así se acaba para mí este camino, inolvidable y maravilloso de principio a fin", aseguró.

El Athletic Club despide asimismo esta temporada a Ainhoa Tirapu. La guardameta paró el contador en 358 partidos y dos títulos ligueros. Sabía desde la pretemporada que no competiría más allá de este curso, pero desveló su decisión en pleno confinamiento, a través de un vídeo cargado de emotividad. "A partir de ahora, una vez que ya me he vaciado y he dejado todo lo que tenía, solo me queda dejar un hueco para las que vienen de la cantera, para que disfruten del Athletic como yo lo he hecho; para que lo den todo por esta camiseta como yo lo he hecho. Pasaré a partir de ahora a otro punto, a la grada, a animar y a disfrutar del Athletic de otra manera", señaló.

Víctor Tomás sí pudo dar hace varios meses una rueda de prensa. Para no agravar un problema cardíaco, el pasado 3 de febrero explicó que este curso sería el último jugando al balonmano a nivel profesional. De hecho, debía estar saboreando ahora sus últimos partidos con el Barcelona.

Ya no volverá a saltar a la pista Silvia Soler. Ha decidido dejar el tenis tras un año peleándose con una lesión de cervicales. "Si hay algo que en este precioso viaje me ha enseñado la vida es que los sueños se pueden hacer realidad y que sólo el trabajo te puede acercar a ellos. Te quiero tenis, desde el primer día que te vi", concluía su carta.

Los últimos renglones de su carrera todavía podría escribir Fran Vázquez si se cumple el pronóstico de la ACB de reanudar la Liga Endesa, con un playoff de 12 equipos en una sede única.

"Espero que podamos disputar este tramo de temporada que nos queda y disfrutar del amor por el baloncesto hasta el último bocinazo. Ojalá pueda dejar la profesión jugando, en la cancha", deseó el pívot gallego, el máximo taponador de todos los tiempos de la competición nacional y de la Euroliga. En Zaragoza consume sus últimos esfuerzos como jugador de baloncesto.

Sandra Ramajo, en cambio, ya dio su última patada a un balón. La excapitana de la Real Sociedad manifestó que el Fundación Albacete, donde jugó el último año, es ya su último equipo. "306 partidos después dejó los mejores años de mi vida, para encontrar otros que vengan igual de cargados", expuso en este atípico punto final.

Un año extra dará a su carrera Raúl Entrerríos. El aplazamiento de los Juegos Olímpicos le hizo reconsiderar su retirada. Quiere viajar a Tokio y despedirse de la forma soñada en 2021. Para otros, sin embargo, el final llegó con esta desgraciada pandemia.

Lucía Santiago