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Carla Suárez, que en 2021 puso punto final a una larga carrera como tenista profesional, en la que llegó a ocupar la sexta plaza del ránking mundial en 2016, declaró que "con paciencia y sin prisas" ve a Paula Badosa como "número uno del mundo".

La deportista canaria disputó su último partido oficial el 3 de noviembre de 2021. Desde entonces está "desconectando bastante", aunque sigue la actualidad del tenis desde otro punto de vista.

"Tengo proyectos encima de la mesa y uno de ellos, que me ilusiona mucho, es de acción social con el Comité Olímpico Español. Ojalá lo podamos llevar a la práctica pronto. De momento, no tengo ninguna vinculación profesional con el tenis. No lo hecho de menos, pero sigo toda la actualidad de las compañeras", dijo.

"La ayuda a los demás siempre es necesaria. Vamos a ver el proyecto del COE, que incide en el trabajo con los más necesitados. Hemos visto estos últimos tiempos, con la pandemia y con la guerra en Ucrania, como la gente está sufriendo. También lo viví en Uganda, en el proyecto que realicé allí con Freddy Santos", apuntó.

Una puerta que no está cerrada, aunque por el momento no valora, es la de ser entrenadora.

"No lo sé. No me lo he planteado. Aún es pronto. Para ser entrenadora tienes que dedicarte al ciento por ciento y yo necesitaba un respiro. A largo plazo ya se verá. El tenis ha formado parte de mi vida siempre y no voy a cerrarme puertas", dijo Carla Suárez, que estuvo durante dieciocho años en el circuito internacional del tenis.

"He disfrutado de muchos momentos, pero quizá me quedo con la evolución a través del tiempo, de haber dado el ciento por ciento siempre y de haber trabajado y disfrutado de ser tenista profesional. Mirando todo con perspectiva, el haber podido jugar en los mejores torneos del mundo y contra las mejores tenistas, me hace pensar que ha merecido la pena", confesó.

"En mi carrera, quizá me hubiera quedado haber escuchado más y haber hecho más caso, que es algo que no te asegura ganar un Grand Slam, pero hubiera ayudado. Las victorias y las derrotas no tienen gran importancia, pero no me he dejado nada sobre la pista. Llegué a estar entre las seis mejores del mundo. Me queda la espina de haber llegado a rondas finales en algún Grand Slam. Son cosas que pasaron. Quizá en ese momento no competí al ciento por ciento o las rivales rindieron mejor que yo esos días", declaró.

Carla Suárez, que el 9 de mayo recogerá el Premio Especial Ciudad de la Raqueta, opinó sobre cómo ve el circuito WTA femenino desde la distancia.

"Lo veo en muy buen momento. El año pasado, Paula Badosa dio un paso de gigante y, además, este año, lo está consolidando. Con paciencia y sin prisas, veo a Paula de número uno. Está cerca. Solo tiene a Iga Swiatek por delante. Está haciendo las cosas muy bien", dijo.

"Y de Garbiñe Muguruza ya sabemos de lo que es capaz si la respetan las lesiones. Por detrás, está gente como Sara Sorribes o Nuria Párrizas y tenistas jóvenes con muchas ganas. El tenis femenino español está en un momento de poder dar alegrías", concluyó.