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El Atlético de Madrid se enfrentará en el grupo A de la Liga de Campeones al campeón, el Bayern Múnich alemán, con el que tiene la herida de la final de la Copa de Europa de 1974, el Salzburgo austríaco, del imperio Red Bull como el Leipzig que le eliminó en agosto, y volverá a Moscú ante el Lokomotiv.

El conjunto rojiblanco vio cómo el sorteo le situaba en el Grupo A, el del vigente campeón, un Bayern Múnich que acumuló en la gala de esta tarde en Ginebra (Suiza) casi todos los galardones: mejor jugador, el polaco Robert Lewandowski (también mejor delantero); mejor defensor, Joshua Kimmich; mejor portero, Manuel Neuer; y mejor técnico, Hans-Dieter Flick.

Cada vez que se enfrenta al Bayern Múnich, el Atlético revive uno de los momentos más amargos de su historia: la final de la Copa de Europa de 1974 en el estadio de Heysel de Bruselas en la que un gol de Georg Schwarzenbeck justo antes del final de la prórroga igualó el 1-0 de Luis Aragonés que habría hecho campeones a los rojiblancos, que anímicamente destrozados fueron vapuleados dos días después por el conjunto bávaro (4-0).

Pese a ese precedente, los otros cuatro duelos entre madrileños y muniqueses no son negativos para el equipo que dirige el argentino Diego Pablo Simeone, que logró llegar a la final de la Liga de Campeones de 2015-16 en Milán superando a los bávaros en semifinales.

Lo logró gracias a un 1-0 en el Vicente Calderón en la ida, con un gol de Saúl Ñíguez regateando a tres rivales; y a la resistencia de la defensa rojiblanca ante el asedio germano en Múnich para caer por el 2-1 (Xabi Alonso, Lewandowski; Griezmann) que le permitía pasar de fase por el valor doble de los goles marcados fuera de casa.

El sorteo de la temporada siguiente unió a ambos equipos en el Grupo D, en el que el Atlético volvió a imponerse en el Calderón (1-0, gol del belga Yannick Carrasco) y cayó por el mismo resultado en Múnich (1-0, Lewandowski).

Acabó aquella fase primero del grupo con 15 puntos, tres más que los bávaros, y superó a Bayer Leverkusen y Leicester para caer en semifinales contra el Real Madrid, que sería campeón.

En el actual Bayern Múnich juega un canterano rojiblanco, el lateral francés Lucas Hernández, y continúa el delantero polaco Lewandoswski, que ha marcado ya en dos ocasiones a los colchoneros.

El rival procedente del bombo 3 es un duelo novedoso en el historial europeo del Atlético: el Red Bull Salzburgo austríaco, propiedad de la multinacional de bebidas energéticas, la misma que financia al Leipzig alemán que eliminó al conjunto madrileño en los cuartos de la 'Final a Ocho' de Lisboa, hace mes y medio.

No obstante, el Atlético nunca ha perdido en competición europea contra un equipo austríaco en ocho duelos: jugó cuatro partidos contra el Austria Viena (cuatro victorias entre la 'Champions' 2013-14 y la Copa de Europa 1970-71, 11 goles a favor, 1 en contra), dos ante el Rapid de Viena (una victoria 1-2 y un empate 1-1 en la Recopa de 1976) y dos contra el Wiener Sport-Club (dos victorias en la Copa de Ferias 1967-68, 7 goles a favor, 3 en contra).

Por último, el oponente del bombo 4 es un rival habitual del conjunto rojiblanco en las últimas temporadas, el Lokomotiv de Moscú ruso, al que ya se midió la pasada campaña en la fase de grupos con dos victorias con idéntico marcador: 0-2 en Rusia (Joao Félix y Thomas) y 2-0 en el Wanda Metropolitano (Joao Félix y Felipe).

Contra el conjunto moscovita de los trabajadores del ferrocarril también se enfrentó en octavos de final de la Liga Europa del año 2017-18, el último título rojiblanco de esa competición, con un 3-0 en la ida en el Metropolitano (Saúl, Diego Costa, Koke) y una goleada 1-5 en Moscú (Rybus; Correa, Saúl, Torres (2) y Griezmann).

Antes, hubo un duelo en la fase de grupos de la Copa de la UEFA 2007-08, con un empate 3-3 (Bilyaletdinov y Odemwigie (2); Agüero (2) y Forlán), en la que el Atlético acabó cayendo en dieciseisavos contra el Bolton inglés.