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La selección española aspira a alargar en Tokio 2020 un ciclo histórico de tres medallas consecutivas en Juegos Olímpicos, las platas de Pekín 2008 y Londres 2012 y el bronce de Río de Janeiro 2016, en una competición que es más que un premio para Pau Gasol, que superó dos años de lesión para jugarla.

Los Juegos Olímpicos fueron el horizonte en el que el pívot de Sant Boi (Barcelona) se fijó para superar sus lesiones en el pie izquierdo, para lo que el coronavirus fue un aliado inesperado. La lucha de Pau acabó con su retorno a las canchas dos años después con el Barça, con el que ganó la Liga Endesa, y con su retorno a la selección, en la que no participaba desde el Eurobasket 2017.

"Estar aquí después de lo que he pasado, la lesión y la recuperación que he tenido, es un gran premio, un gran regalo", ha repetido el mayor de los hermanos Gasol siempre que ha sido preguntado durante las semanas de preparación. Un regalo envuelto en el aroma de la competición, el que más disfruta el interior.

La hoja de ruta para extraer lo mejor de un jugador de su categoría, con sus 41 años y su historial de lesiones, es imitar cómo lo gestionó el lituano Sarunas Jasikevicius en el Barça, con minutos muy escogidos para garantizarle una aportación.

"Tendremos que hacer un uso más inteligente de Pau Gasol", señaló el seleccionador de España, el italiano Sergio Scariolo, que en los amistosos ha combinado al mayor de los Gasol con Willy Hernangómez y con Usman Garuba. Juventud y potencia junto a experiencia. Esta será la receta de los Juegos Olímpicos.

Junto a Pau Gasol, el capitán Rudy Fernández batirá un hito histórico: ambos entrarán en el selecto grupo de los baloncestistas que han disputado cinco Juegos Olímpicos. Solo Juan Carlos Navarro, el brasileño Óscar Schmidt, el puertorriqueño Teófilo Cruz y el australiano Andrew Gaze acumularon tantas presencias. En Tokio, junto a Pau y Rudy, también alcanzarán ese honor las estadounidenses Sue Bird y Diana Taurasi.

Para ellos y para Marc Gasol y Sergio Rodríguez, Tokio 2020 supondrá el reencuentro con el Saitama Super Arena, el pabellón en el que descorcharon la botella de los éxitos de los últimos tres lustros con el Mundial 2006. Un augurio inmejorable.

LA ESPAÑA DE LAS GENERACIONES

Junto a los históricos, España incluye en su lista de 12 para Tokio al menos tres grupos de edad más: los más precoces que se añadieron a los éxitos olímpicos y que hoy son veteranos, como Ricky Rubio, Sergio Llull o Víctor Claver; el grupo de jugadores que se destapó en la victoria del Mundial de China 2019, con Willy Hernangómez al frente -y sin su hermano Juancho, que se había recuperado in extremis de una lesión, pero se encontró con la negativa de Minnesota Timberwolves a última hora-; y las últimas incorporaciones de futuro, Alberto Abalde y sobre todo Usman Garuba.

El pívot de 19 años del Real Madrid ha sido uno de los jugadores más observados en la preparación, y en poco tiempo ha demostrado las habilidades que le han hecho progresar en tan poco tiempo de blanco: energía, rebote e incluso ha sacado su buen tiro exterior.

Esta España de las generaciones se ha fogueado con buenas sensaciones con dos victorias ante Irán (88-61 y 96-53), otras dos ante Francia (86-77 y 79-87) y una derrota ante Estados Unidos (83-76) positiva por las sensaciones observadas.

En Tokio 2020, el grupo que le ha tocado enfrente supone un desafío mayúsculo: comenzará el lunes ante la anfitriona, seguirá el jueves reeditando la final del Mundial 2019 contra Argentina, y acabará el domingo contra la emergente Eslovenia, el equipo de moda con el jugador del momento: Luka Doncic.

Ganar los dos primeros partidos será vital para los intereses españoles, e incluso el tercero si quiere evitarse vivir con nervios el sorteo que decidirá los cruces de los cuartos de final, ya que los tres primeros de grupo y el mejor segundo irán en el mismo bombo, y el resto de segundos y los dos mejores terceros en el otro. Presumiendo que Estados Unidos será primera de grupo, España debe intentar seguir su mismo camino y evitarse ese cruce.

A partir de los cuartos, todo será soñar para esta España histórica que quiere premiar a su gran emblema con unos Juegos para el recuerdo. Una cuarta medalla olímpica consecutiva elevaría aún más la leyenda de este equipo, que rinde homenaje a una de sus piedras angulares al mismo tiempo que da vuelo a sus líderes del futuro.

Miguel Ángel Moreno