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El Dinamo de Zagreb, con Dani Olmo, y el Olympiacos, con Miguel Ángel Guerrero, vencieron a sus rivales, el Rosenborg (2-0) y el Krasnodar (4-0) respectivamente, en el encuentro de ida de la última ronda previa que da acceso a la fase de grupos de la Liga de Campeones.

Los rusos de Krasnodar se presentaron en El Pireo con la moral por las nubes después de eliminar al Oporto en la tercera ronda y relegar a los portugueses a la Liga Europa, pero el Olympiacos les asestó un golpe crítico que dejó encarrilada la eliminatoria (4-0).

El delantero español Miguel Ángel Guerrero abrió el marcador con un gran tanto desde fuera del área. Con el resultado a favor y la temprana lesión de Remy Cabella en el Krasnodar, los de Pedro Martins aprovecharon los espacios que dejaron los rusos para contraatacar de manera letal.

Con el francés Mathieu Valbuena distribuyendo pases al hueco, el portugués Daniel Podence incidiendo desde el costado diestro una vez tras otra y el acierto de Lazar Randjelovic al saltar al campo desde el banquillo, pues marcó un doblete en apenas 13 minutos, los locales firmaron una contundente victoria.

El Dinamo de Zagreb también ganó su encuentro (2-0) ante el Rosenborg con solvencia gracias a los tanto de Bruno Petkovic, de penalti, y Miroslav Orsic.

Los agramitas impusieron su superioridad con un Dani Olmo muy presente en la fase ofensiva. El trabajo de Petkovic frente a los centrales noruegos y la omnipresencia del joven Nikola Moro en el centro del campo -ya fue titular con Croacia en el pasado Europeo sub 21-, capaz ayudar en la salida de balón, destruir en fase defensiva, distribuir con precisión en varias alturas y asomarse al balcón del área con criterio, dotaron de libertad a la 'estrella' española para jugar cerca de la frontal.

Por último, el Young Boys del técnico Gerardo Seoane, campeón de la liga suiza el curso pasado, no pasó del empate ante el combativo Estrella Roja (2-2). Los helvéticos se adelantaron con el tanto de Roger Assale pero los serbios, que buscan su pase a la fase de grupos por segunda temporada consecutiva, dieron la vuelta al marcador con los goles de Milos Degenek, a pase del exsevillista Marko Marin, y del argentino Mateo García, ex de Las Palmas, Osasuna o Alcorcón, que se estrenó en términos goleadores el día de su debut.

A los tres minutos de saltar desde el banquillo, Guillaume Hoarau igualó el marcador desde el punto de penalti y mantuvo con vida al equipo de Berna, que está obligado a anotar en el Rajko Mitic Stadion de Belgrado para repetir presencia en la 'Champions League'.