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La selección francesa de balonmano certificó su clasificación para la segunda fase del Mundial de Egipto, tras imponerse este sábado por 28-35 a Austria, en una jornada en la que Noruega se resarció de la derrota encajada ante los galos en su estreno al doblegar por 25-31 A Suiza.

Si Francia ya dejó unas inmejorables sensaciones en su debut en el Mundial, este sábado volvió a ratificar su condición como uno de los máximos aspirantes al título, tras la clara victoria que cosechó sobre Austria.

En poco o nada se parece este conjunto francés al gris equipo que decepcionó por completo el pasado año en el Campeonato de Europa, donde ni tan siquiera puso pasar de la primera ronda.

Empezando por la portería, donde si en la primera jornada Wesley Pardin brilló con sus dieciocho paradas ante Noruega, este sábado Vincent Gerard no estuvo menos brillante al firmar diecisiete intervenciones ante los austríacos.

Una seguridad bajo palos que se trasladó a todo el sistema defensivo del conjunto francés, pese a los relevos efectuados por Guillaume Gille, que hoy dio muchos minutos a Adrien Dipanda.

Pero quizá donde más se note la transformación del equipo galo sea en la dirección del juego, gracias a la aportación de jugadores como Melvin Richardson, brillante ante los austríacos en las labores organizativas, o Kentin Mahe, que cuenta además con una buena dosis de gol como demostró ante los austríacos.

Circunstancia que confirma que esta Francia cuenta con relevos de calidad en todos sus puestos, algo fundamental en un torneo en el que el campeón disputará un total de nueve partidos en apenas diecinueve días.

Una dosificación de esfuerzos que no parece preocupar a la gran estrella noruega, el central Sander Sagosen, que tras disputar 54 minutos ante Francia, este sábado volvió a estar casi tres cuartos de hora sobre la pista.

Y es que tras la derrota encajada ante Francia el conjunto noruego, finalista en las dos últimas ediciones, no podía permitirse ningún nuevo tropiezo.

Tiempo que Sagosen empleó no sólo para conducir a Noruega a su primera victoria (25-31) del torneo, sino para firmar unas espectaculares cifras, como reflejan los once goles con los que cerró la contienda, que justifican el porqué es considerado por muchos el mejor jugador del mundo en estos momentos.

Mucho más coral fue, pese a los ocho tantos del pivote Mohammed Mamdouh, el triunfo de Egipto, que se impuso por un claro 38-19 a una selección de Macedonia, que tras su inesperada llamada para sustituir a la República Checa, parece no haber aterrizado todavía en el torneo.

Un triunfo que permitió a los anfitriones, que dirige el español Roberto García Parrondo, sellar su pase a la siguiente fase, al igual que Suecia, que se impuso por un contundente 26-41 a Chile en el otro encuentro del grupo G.

El conjunto chileno, que entrena el español Mateo Garralda, tan sólo pudo aguantar veintidós minutos el ritmo del equipo escandinavo, que liderado en ataque por el extremo Lucas Pellas, autor de doce dianas, no dio la más mínima opción al equipo chileno en el segundo tiempo.

Tampoco falló Portugal, la gran revelación del último Europeo, que certificó su presencia en la segunda ronda, tras imponerse por 20-33 a Marruecos, en un encuentro en el que el conjunto luso sufrió más de lo que reflejó el abultado marcador final.

De hecho, los de Paulo Pereira llegaron al descanso con un inesperado empate (12-12) en el marcador, tras llegar a ir perdiendo hasta por cinco goles (7-2) en los minutos iniciales de la contienda.

Una delicada situación que Portugal resolvió con un contundente parcial de 2-13 en los primeros quince minutos del segundo tiempo, que encarriló definitivamente la victoria del equipo luso.

Por su parte, la joven Islandia dio un paso de gigante para acompañar a Portugal como uno de los tres equipos clasificados para la siguiente fase del grupo F, tras vencer este sábado por 24-39 a Argelia de la mano de un inspiradísimo Bjarki Elisson, que tan sólo falló uno de sus trece lanzamientos.

Quien ya tiene su presencia en la siguiente ronda es Rusia, que ratificó las buenas maneras que mostró ante Bielorrusia en la primera jornada, tras imponerse por 31-25 a Eslovenia, semifinalista en el Europeo disputado el pasado año.

Pero en esta ocasión el cuadro esloveno, se estrelló con un excepcional Viktor Kireev, que cerró la portería rusa a cal y canto, como atestiguó el 41 por ciento de paradas con el que el guardameta finalizó el encuentro.

Paradas y más paradas que dejaron a Eslovenia en tan sólo dos goles en los diez primeros minutos de la segunda mitad, lo que no desaprovechó el conjunto ruso para situarse con una renta de ocho tantos (23-15), que supo manejar hasta el final.

También estará en la siguiente ronda Bielorrusia, que cumplió con los pronósticos y derrotó por un claro 32-24 a la joven y debilitada selección que ha presentado Corea del Sur en este Mundial, en un choque en el los europeos no necesitaron del concurso del “cañonero” Uladzislau Kulesh, que no jugó ni un solo minuto.

Javier Villanueva