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El ministro de Cultura y Deporte, José Guirao, considera que "en el tiempo que queda de legislatura, que es poco, habrá tiempo de aprobar la Ley del Deporte que", afirmó, "necesitamos" y que "el sector demanda".

"A pesar de la importancia social del deporte, tenemos una ley de 1990 que se ha quedado anticuada respecto a los cambios que ha vivido nuestro país. Es una ley excelente pero requiere una revisión", dijo el ministro en una comparecencia, la primera de su mandato, ante la comisión de Cultura del Congreso de los Diputados.

Guirao señaló que dadas las conversaciones, debates y ponencias ya mantenidas sobre la nueva ley, y el "consenso" que reúne su necesidad, habrá tiempo en la actual legislatura, que concluye en principio en junio de 2020, de contar con la nueva normativa.

"El 23 de julio ha sido convocada la Conferencia Interterritorial del Deporte y les pediré a los responsables de las comunidades autónomas que se sumen a esta iniciativa. El sector lo demanda y creo que hay consenso suficiente para que en el tiempo que queda de legislatura, que es poco, aprobemos la ley del deporte que necesitamos", dijo el ministro.

José Guirao, que comenzó su intervención en el Congreso hablando precisamente del deporte, enumeró los ochos objetivos de su departamento en este ámbito, el primero de los cuales es la aprobación de la nueva ley.

Para elaborarla contará con "todos los actores implicados", en busca de "profundizar en los derechos y deberes de los deportistas, potenciar el deporte femenino, fomentar la actividad física y apoyar al deporte inclusivo".

La nueva ley deberá asimismo "perfeccionar el modelo organizativo del deporte profesional".

Promocionar la actividad física para reducir los hábitos sedentarios en todos los sectores de la población será otra de las metas de su gestión, al igual que "las medidas encaminadas a lograr la igualdad real y efectiva en el deporte" entre hombres y mujeres.

Ello debe pasar por "aumentar el número de mujeres practicantes", pero también el de "cuadros técnicos y directivos", "mejorar sus condiciones laborales" y proporcionarles ayudas para la conciliación laboral y familiar, además de contribuir a que "sigan mejorando sus resultados deportivos".

Garantizar "la igualdad de oportunidades para los deportistas con distintas capacidades"; mantener "el programa de atención de los deportistas", campo en el que el ministro mencionó "la prevención de los abusos sexuales"; y la mejora de la transparencia en la gestión de las entidades deportivas serán otros objetivos del ministerio que dirige Guirao.

Uno más será, afirmó ante los diputados, "mantener las medidas relacionadas con la financiación a las federaciones", siempre "con un estricto control de gasto", y estudiar la posibilidad de mejorar los planes de becas ADO y ADOP.

El ministro se comprometió a analizar de qué manera puede "retornar al deporte parte de lo que ganan las casas de apuestas", dado el descenso en la recaudación de las quinielas, un asunto "por desarrollar" en el que "hay que ver hasta dónde se puede llegar".

La lucha contra el dopaje fue el octavo y último propósito al que se refirió José Guirao, con referencias a la plena implantación del pasaporte biológico y a un mayor acento en los programas de formación.

"El deporte nos vertebra, es una actividad que trasciende edades y grupos sociales. Tiene un papel educativo indudable, como lo tienen los deportistas como modelos de conducta", afirmó el ministro en la Sala Cánovas del Congreso.

"Es un asunto de enorme trascendencia que está ligado a la salud y que juega un papel cada vez mayor en los hábitos de ocio", resumió Guirao.