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Paco Jémez, entrenador del Rayo Vallecano, declaró este jueves que volver al equipo madrileño es una "oportunidad" que su corazón no le hubiera permitido perder, pese a la delicada situación deportiva que va a afrontar y que le hace ver la permanencia "difícil pero no imposible".

Paco Jémez, de 48 años, vuelve al banquillo del Rayo Vallecano tras su marcha en junio de 2016, cuando el equipo descendió a Segunda tras cuatro temporadas en la máxima categoría con él al frente.

"Para mí, volver es una situación muy agradable. Aquí he sido jugador y entrenador. Todo me trae buenos recuerdos y cuando me fui no tenía duda que cabría la posibilidad de volver. Tanto mi familia como yo estamos satisfechos de defender a este club, a este barrio y a esta afición", dijo Jémez, que calificó de "error" su marcha en 2016.

"Si volviera atrás no me iría. Fue una decisión errónea y no me cuesta reconocerlo, aunque también donde he ido se me ha tratado bien. Este club no es mejor ni peor, es diferente, y vuelvo a un sitio donde quiero que siga manteniendo eso", comentó Jémez, que ha firmado hasta junio de 2020.

"Cuando hablé con Raúl Martín Presa le dije que mi idea era estar aquí la temporada que viene, pase lo que pase. No me voy a ir por diez partidos, eso dice de mi compromiso con el club. Quiero seguir aquí y hacer grandes cosas. Volver era una oportunidad que ni mi mente ni mi corazón me hubiera perdonado", señaló.

Con 23 puntos el Rayo está ahora en descenso y la salvación se ve a seis puntos, a falta de diez jornadas.

"La situación es complicada, pero ser realista no quita ser optimista. Hay margen para hacer muchas cosas, mantener la categoría y trabajar. Vengo con ilusión porque creo que se me quedó el resquemor de que se podían hacer cosas", manifestó.

"Irme fue de las peores decisiones de mi vida y por eso no me ha costado volver. Además el club me importa lo que representa para mi y para mi carrera deportiva. Es donde más he trabajado, me he identificado muy bien y es un placer volver a defender este escudo", comentó.

Para Jémez, recortar seis puntos "no es una tarea fácil, sobre todo cuando vienes de una racha de siete derrotas consecutivas, pero la dificultad no implica imposibilidad".

"Hemos visto equipos ganar varios partidos seguidos y hay que revertir esta situación. El lema es que aquí nadie se rinde y nadie hinca la rodilla. Aquí no se te permite relajarte, es lo único que nuestra gente no lo permitiría. Salvarse quizá sea un milagro deportivo, pero no imposible", apuntó.

"Cuando recibes tantos golpes, una racha tan mala, indudablemente te empiezas a sentir con más miedo, más pequeño y eso hay que cambiarlo. Hay potencial y un buen equipo y seguramente no estamos demostrando todo eso. Necesitamos recuperar a los jugadores mentalmente y con motivación", señaló.

"Tenemos un enemigo que es el tiempo y eso no podemos cambiarlo. Quiero que ese equipo se parezca a lo que he tenido en mente. Vamos a intentar conseguirlo a un nivel que se corresponda con el tiempo. Lo que estaba haciendo Míchel no es tan diferente de lo que yo hago. Eso ayuda. Espero que podamos conseguirlo. Hay que cambiar algunas cosas e inflarnos de valentía", comentó.

Por último, Jémez mandó un mensaje a la afición del Rayo Vallecano, un pilar importante en el club madrileño.

"A esta afición no hay que convencerla, te tienes que apoyar en ella. Son nuestro gran apoyo y un gran acicate. Sabemos lo que tenemos con ellos. Son exigentes, cariñosos y sabemos que van a estar ahí pase lo que pase. Es el mejor agarre que tenemos", concluyó.