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El largo trayecto hacia la ciudad polaca de Gdansk, sede de la final de la Liga Europa, tiene su punto de partida el jueves próximo con el arranque de la quincuagésima edición y cuarenta y ocho aspirantes a la meta del 26 de mayo.

El Gdansk Arena es la sede fijada para determinar el heredero al trono conquistado en el curso pasado por el Sevilla, que acentuó su condición de rey del torneo con la conquista de su sexta corona. Era el escenario determinado por la UEFA para la temporada pasada. Pero la pandemia del coronavirus lo cambió todo.

La covid, no obstante, mantiene su amenaza. Es la evolución y los efectos del virus el temor principal para la competición, que echa a andar esta semana a expensas de las consecuencias de la enfermedad y los contagios. Un nuevo azote puede echar al traste las predicciones, los planes y el calendario. Aún así, el balón comenzará a rodar.

El doble premio de la Liga Europa es el gran aliciente para los clubes. La presencia en una competición continental es un aliciente tanto para los nuevos como para los que se quedaron en puertas de formar parte de la fiesta mayor, la Liga de Campeones.

Equipos como el Roma, el Arsenal, el Bayer Leverkusen, el Benfica, el PSV Eindhoven, el Nápoles, el Milan o el Tottenham, entre otros, habituales de la Champions, dan lustre a la Liga Europa, cuyo recorrido es mayor.

Cuarenta y ocho equipos repartidos en doce grupos de cuatro componen el primer tramo del torneo. Los dos primeros acceden a los dieciseisavos de final, donde se unen ocho de la Liga de Campeones. Los que quedaron en el tercer puesto de sus respectivos cuartetos.

Las grandes competiciones del Viejo Continente son las que cuentan con mayor y mejor representación. Tres equipos tiene Inglaterra (Arsenal, Tottenham y Leicester), España (Villarreal, Real Sociedad y Granada) e Italia (Roma, Nápoles y Milán) y también Bélgica (Gante, Standard Lieja y Amberes), Holanda (PSV Eindhoven, AZ Alkmaar y Feyenoord) y Austria (Rapid Viena, Lask Linz y Wolfsberger).

Dos representantes presenta Alemania (Bayer Leverkusen y Hoffenheim), Francia (Lille y Niza), Portugal (Benfica y Braga), Escocia (Celtic y Rangers), Croacia (Dinamo Zagreb y Rijeka), la República Checa (Sparta Praga y Slavia Praga), Grecia (PAOK Salónica y AEK Atenas) e Israel (Maccabi Tel Aviv y Hapoel Beer Sheva).

El resto dispone de un solo equipo: Rusia (CSKA Moscú), Hungría (Ludogorets), Suiza (Young Boys), Serbia (Estrella Roja), Azerbaiyán (Qarabag), Noruega (Molde), Rumanía (Cluj), Ucrania (Zorya Lugansk), Irlanda (Dundalk), Eslovaquia (Slovan Liberec), Polonia (Lech Poznan), Turquía (Sivasspor), Chipre (Omonia Nicosia) y Bulgaria (CSKA Sofía).

Pasados campeones forman parte de la actual edición para adornar su condición de aspirantes. Entre ellos el Tottenham de Jose Mourinho, vencedor en dos ocasiones igual que el Feyenoord holandés.

El PSV Eindhoven, el Bayer Leverkusen, el Nápoles o el CSKA Moscú también cuentan en sus vitrinas con el trofeo de este torneo, antes conocido como Copa de la UEFA.

El Arsenal, otro de los equipos más pujantes, afronta un nuevo asalto al torneo después de dos intentos frustrados, el último dos cursos atrás cuando fue superado por el Chelsea en la final, la primera entre clubes de la misma federación.

El Estrella Roja, el AZ Alkmaar, el Roma, el Celtic, el Rangers o el Braga, entre otros, son aspirantes que se han aproximado al éxito en la Liga Europa y que cayeron en el último partido.

La puesta en escena de la competición ya cuenta con enfrentamientos cargados de alicientes. Sobresale entre todos el que en Glasgow va a medir al Celtic y al Milan.

Dos clásicos frente a frente. El cuadro escocés, subcampeón en el 2003 calibra al representante italiano, que pretende recuperar el nivel que mantuvo años atrás. Ocho copas de Europa se aúnan en el partido del Grupo H. Siete del equipo rossonero y una, en 1967, en el verdiblanco.

El Arsenal de Mikel Arteta visita al Rapid Viena en el estreno del Grupo B mientras el Roma, que fue finalista en 1991, viaja a Suiza para medirse al Young Boys.

Un alemán, el Bayer Leverkusen, que levantó el trofeo en 1998 y que jugó la final de la Champions en el 2002 recibe al Niza de Patrick Vieira mientras el Nápoles, campeón de la Copa de la UEFA en 1989, se enfrenta a los holandeses del AZ Alkmaar que jugaron la final en 1981, superados por el Ipswich Town inglés.

Forman parte del Grupo F que completan el Rijeka croata y la Real Sociedad español, de nuevo en Europa.

El Tottenham de Jose Mourinho, campeón en 1972 y 1984, recibe al Lask Linz austríaco, revelación en la campaña anterior.

El PSV Eindhoven que ganó este torneo en 1978 y la Copa de Europa en 1988 será el rival inicial del Granada, debutante en competiciones continentales.

El Villarreal, candidato al éxito en el torneo, arranca con la visita del Sivasspor turco en un grupo que completan el Qarabag de Azerbaiyán y el Maccabi Tel Aviv.

Otro representante inglés, el Leicester, debuta frente el Zorya Luhansk de Ucrania mientras el Estrella Roja, subcampeón de la Copa de la UEFA en 1979 y campeón de la Copa de Europa en 1991 visita al Hoffenheim alemán.

Santiago Aparicio