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Con el nuevo récord mundial de 60 metros vallas (7.29) a buen recaudo, como remate a siete años sin una sola derrota bajo techo, el estadounidense Grant Holloway sitúa ya en el punto de mira la plusmarca mundial de 110 m vallas (12.80), en poder de su compatriota Aries Merritt desde 2012.

Nacido en Chesapeake (Virginia) hace 23 años, cuatro veces campeón de la NCAA (3 en 110 mv, 1 en 4x100) y actual campeón mundial de 110 mv en Doha 2019, Holloway ocupa un "modesto" decimoctavo lugar en el ránking de todos los tiempos en esta prueba, pero sus éxitos inducen a pensar que sus pretensiones de saltar al número uno no son descabelladas.

"El récord mundial al aire libre está, definitivamente, en mi punto de mira, pero quiero dejar todo esto reposar un poco. Ahora mi prioridad es ganar los Trials (pruebas de selección olímpica) y luego la medalla de oro en Tokio", puntualizó Holloway tras batir en Madrid su primer récord mundial.

El "rayo de Florida", que es capaz de saltar 8,17 en longitud, tiene ahora cinco de las ocho mejores marcas de la historia en 60 m vallas, una prueba que casa a la perfección con su impetuosidad y su exquisita técnica en el paso de los obstáculos, de ahí que sea prácticamente imbatible en pista cubierta.

Holloway tardó unos segundos en cerciorarse de que había batido el récord del mundo. El cronómetro de meta señalaba 7.32, pero la foto de llegada rebajó la marca a los 7.29 definitivos. El locutor de pista anunció la plusmarca en español y el estadounidense, pese a que había estudiado el idioma en el colegio, tuvo que esperar la traducción para festejarlo.

"No diría que fue una carrera perfecta, pero en series igualé mi marca personal (7.32) y eso habitualmente significa que en la final corro más rápido. Simplemente salí y ejecuté mi carrera lo mejor que supe", añadió el nuevo plusmarquista.

Holloway no concede excesiva importancia a su récord. "Sé que no va a durar para siempre, y una vez que caiga dormido pertenecerá al pasado. Ahora quiero mirar hacia adelante, regresar a Gainesville (donde reside, en Florida), hablar con mi entrenador (Mike Holloway, sin parentesco con él) y comerme un buen steak".

La carrera de este miércoles en la pista madrileña de Gallur era la décima de su campaña invernal y su victoria consecutiva número 54 en pista cubierta. Su última derrota bajo techo se remonta a 2014, cuando tenía 16 años.

Su excelencia y su dominio sobre el resto en el mitin madrileño quedó bien de manifiesto con su ventaja de 22 centésimas (enorme, a este nivel) sobre el segundo clasificado, nada menos que el campeón del mundo, el británico Andrew Pozzi.

Holloway puso la guinda del récord mundial a su asombrosa campaña en pista cubierta. Ahora refrena su avidez de nuevas plusmarcas y se centra en el gran objetivo con el que sueña todo deportista: ser campeón olímpico.