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Cuando Diego Simeone, el entrenador del Atlético de Madrid, rememoró los tiempos del "mejor" Radamel Falcao, Diego Costa y Antoine Griezmann para analizar qué supone la llegada de Luis Suárez para el equipo rojiblanco, expresó un hecho coincidente: cuando un delantero superó los 30 goles a sus órdenes, su conjunto compitió por todo, o casi todo, hasta el final.

Es el nexo más visible entre esos futbolistas en esa afirmación del pasado sábado del técnico. Los tres los rebasaron en una temporada: en 2011-12 y 2012-13, el colombiano, cuando ganó la Liga Europa, la Supercopa de Europa y la Copa del Rey y su equipo dio el enorme salto de sentirse capaz de todo; en 2013-14, el hispano-brasileño, cuando logró la Liga y alcanzó la final de la Liga de Campeones; y en 2015-16, con el francés, cuando pugnó por la Liga hasta la jornada 37 y por el trono europeo hasta los penaltis.

"Cuando tuvimos a un muy buen Falcao, muy buen Costa y muy buen Griezmann, siempre nos acercamos a competir hasta el final por todo", dijo primero Simeone. "Buscamos potenciar, como siempre, las características de los mejores jugadores. Muchas veces muchas salieron muy bien y algunas evidentemente no en todos estos años. Ojalá ésta nos devuelva a las veces cuando tuvimos al mejor Falcao, al mejor Costa y al mejor Griezmann, que siempre estuvimos cerca de los éxitos que todos los aficionados sobre todo necesitan y quieren", abundó en la víspera del posterior 6-1 al Granada.

Cuanto menos, el comienzo de Luis Suárez promete. Dos goles y una asistencia en 20 minutos de juego, con los matices de que el partido ya estaba sentenciado, probablemente, pero también con la circunstancia que había rodeado toda la pretemporada del nuevo e impactante '9' rojiblanco: al no entrar en los planes de Ronald Koeman en el Barcelona no había jugado ni siquiera un amistoso.

Es el estreno más potente de toda la era Simeone, pero también desde hace mucho tiempo en el Atlético. Desde el cambio de siglo, según los datos oficiales del club, nadie había debutado con un 'doblete' en los veinte años desde entonces. Ni nadie había mezclado gol y asistencia en su estreno. Doble marca para el ariete charrúa.

No ha bajado de los 21 goles en sus últimos ocho años -precisamente esos 21 corresponden al pasado ejercicio, marcado por una operación de rodilla en enero-, pero no sólo eso, sino que cinco de los ocho más recientes alcanzó o rebasó los treinta aciertos, con el estratosférico 2015-16 por encima de todos, cuando hizo 59 goles.

La ambición del Atlético necesita sus goles. Y los de Diego Costa -si finalmente continúa en el equipo más allá del 5 de octubre, cuando cierra el mercado de fichajes-, Joao Félix, Ángel Correa o Marcos Llorente, que también marcaron para el equipo en el 6-1 al Granada de este domingo en el estadio Wanda Metropolitano.

La falta de gol fue un lastre el pasado curso: 68 tantos en 50 duelos. Es indiscutible. Por eso se refirió Simeone al mejor Falcao, al mejor Diego Costa y al mejor Griezmann como las referencias del equipo en la nueva era Luis Suárez, porque cuando el Atlético encontró los 30 goles o más de uno de sus delanteros, más allá de otros condicionantes, del hermetismo defensivo o de la intensidad, siempre logró o al menos luchó por las cotas más altas.

2011-12/2012-13: LOS 70 GOLES DE FALCAO Y EL GRAN SALTO

"El mejor Falcao" que rememoró el pasado sábado Diego Simeone ofreció una capacidad goleadora tremenda para el Atlético. Eran los primeros tiempos de la era del técnico argentino, al que recurrió el club para reflotar un equipo que había tocado fondo con el adiós de la Copa del Rey ante el Albacete, entonces en Segunda División B, a doble partido y con el desenlace final en el Vicente Calderón.

El goleador del equipo fue Falcao, que se desató con la llegada de Simeone. Hasta diciembre de 2011, con Gregorio Manzano en el banquillo, había anotado 12 goles en los primeros 19 choques oficiales; después, ya con el preparador argentino, sumó 58 dianas en 72 encuentros en el curso y medio restante hasta su traspaso por el pago de la cláusula de rescisión al Mónaco en el verano de 2013.

En el primer semestre de Simeone en el Atlético, Falcao logró 24 tantos en 31 encuentros. Y nueve de ellos en el impecable y voraz trayecto hacia la Liga Europa, culminada por él en Bucarest con una final y dos goles memorables (3-0) frente al Athletic Club y rumbo, además, a la Supercopa de Europa del 31 de agosto de 2012 en Mónaco.

'El Tigre' hizo un partido deslumbrante, imborrable en el tiempo para las historias del aficionado atlético y del propio club, aún más agigantado ante el desafío que suponía el Chelsea, doblegado por Falcao, que marcó tres goles en el primer tiempo, de todos los colores, clave en el 1-4 con el que el Atlético reinó entonces en Europa.

En aquel 2012-13 luego logró 34 goles para clasificar al equipo para la Liga de Campeones y ganar la Copa del Rey junto a Diego Costa, que también aportó 21 dianas a lo largo de esa campaña para un total de 55 entre ambos. Pero, sobre todo, impulsaron el salto que sí transformó al Atlético en un equipo para aspirar a todo. "Ha sido un embrión enorme para este grupo de cara a todo lo que sucesivamente vino después", suele decir Simeone sobre la Copa.

2013-14: LA LIGA DE DIEGO COSTA Y LA FINAL DE LA CHAMPIONS

"El mejor Diego Costa" fue en 2013-14. Ya sin Falcao a su lado, con el fichaje de David Villa -anotó 15 goles entre todas las competiciones-, con la ambición de Raúl García -hizo 17 dianas- y con el tremendo año de Diego Costa, el Atlético alcanzó cifras de pegada incontestables y asombró al fútbol europeo.

El atacante hispano-brasileño fue un ciclón para sus rivales y una fuerza imparable para el conjunto rojiblanco en ataque. Cada balón largo hacia él era un incordio para la defensa contraria y una posibilidad para el ataque propio. Diego Costa marcó 36 goles. Y el Atlético ganó la Liga y alcanzó la final de la Champions.

27 correspondieron a la Liga, en la que el Atlético y él lograron la proeza de doblegar a 38 jornadas al Real Madrid y al Barcelona. Nadie lo ha conseguido salvo él en la última década del torneo. Y ocho a la Liga de Campeones, en la que alcanzó la final 40 años después, rozó el título y lo perdió en la prórroga ante el Real Madrid (4-1), cuando lo sentía suyo hasta el 1-1 en el minuto 93. Quizá con Costa, que duró 8 minutos ese día, habría sido distinto.

2015-16: GRIEZMANN, LA PUGNA POR LALIGA Y LA FINAL DE SAN SIRO

"El mejor Griezmann" en cuanto a goles data del curso 2015-16, el último en el que el Atlético ha competido por la Liga hasta el final de verdad, insistente en el campeonato y con opciones de ganarlo hasta la penúltima cita de la campaña, cuando la derrota con el Levante (2-1) le apartó de una posibilidad muy real toda la temporada. Al final terminó a tres puntos del campeón: el Barcelona.

Además, el conjunto rojiblanco repitió final de la Liga de Campeones, en San Siro, en Milán, contra el Real Madrid, sin consuelo para él, de nuevo derrotado de forma cruel, en el último instante, en la tanda de penaltis. Antes, el atacante francés había fallado una pena máxima con 1-0 en contra. Luego empató Carrasco.

El Atlético llegó hasta ahí lanzado por sus goles, pero también por Jan Oblak y por una firmeza defensiva increíble -el equipo recibió en aquella campaña nada más 31 goles en 57 encuentros-. Griezmann anotó 32 tantos. Su curso más goleador de rojiblanco. A su lado, Fernando Torres sumó doce, Yannick Carrasco diez, Saúl Ñíguez nueve y Ángel Correa ocho. Entre los cinco, 71 goles.

Iñaki Dufour