EFEValencia

La surfista valenciana Mireia Cabañes se alzó este fin de semana en Cantabria con el título del campeonato de triple prueba ‘Fusssión’ en modalidad adaptada, una competición que combina surf, esquí y skate, en la que fue su primera vez en nieve y asfalto, lo que supuso todo un reto para ella y una superación.

“Ha sido una pasada, ya no por el resultado, ya que ganar no es lo que más me importe sino por lo que me he retado a mí misma y haber conseguido surfear, esquiar y hacer skate. Cualquier expresión y palabra se queda corta para describir esa sensación de superación, emoción y felicidad”, explicó Cabañes en una entrevista con la Agencia EFE.

La deportista valenciana de 34 años, que ganó a finales de octubre la medalla de plata en su primer Campeonato de España, se mostró satisfecha por su actuación en la prueba única en Europa, con sólo una competición similar en Estados Unidos, ya que era la primera vez que se subía a una tabla de snow (ni siquiera había entrenado) y solo había practicado un par de días antes de la prueba con el skate.

“En la entrega de trofeos sabía que tenía posibilidades, pero pensaba que había quedado tercera y cuando escuché que fui la primera fue súper emocionante”, reconoció Cabañes, que compitió con una prótesis en esquí y skate, ya que, debido a un cáncer óseo le cortaron la pierna izquierda desde el fémur y le reimplantaron el resto de la pierna, de forma que la rodilla hace función de cadera y el pie de rodilla.

En la prueba de surf, Cabañes explicó que “la climatología era bastante complicada, con olas y espumas muy grandes de dos metros que me dificultaban maniobrar porque era la fuerza del mar contra mi fuerza física, que es muy poca, pero fue muy emocionante porque no me esperaba pasar la primera fase del surf, ni mucho menos cuando pasé a la final”.

Sobre la prueba de ‘skate’, la deportista valenciana reconoció que casi no participa porque el ‘bowl’ era muy pequeño, pero con ayuda se atrevió a lanzarse a la rampa y patinar mientras que sobre el esquí afirmó que le encantó la sensación de velocidad y agregó que “nunca había subido en el telesilla y fue el día más feliz de mi vida”.

Además, Cabañes valoró que el evento contara por primera con una categoría para deportistas adaptados, ya que “no hay premio ni precio que pague ver la cara de felicidad de mis compañeras que tienen más dificultad de movilidad que yo esquiando”. “Ojalá que surjan más eventos inclusivos y no haya distinciones”, agregó.

Por último, Cabañes afirmó que su próximo objetivo es competir en el ‘Pantín Classic’ de Galicia en julio y seguir aprendiendo y creciendo.

“Desde el Mundial de California (diciembre) no he entrenado, he tenido covid y constipados y el mar no estaba en buenas condiciones, pero ahora estoy a tope, voy a empezar a entrenar con una tabla de surf a medida y tengo reuniones para intentar que me hagan una prótesis para el agua y así conseguir llegar al nivel que quiero, pero es muy cara”, finalizó.