El joven nadador español Nicolás García, que debutaba en Tokio en un cita olímpica, volvió a sorprender a propios y extraños, tras lograr este jueves su clasificación para la final de los 200 espalda.

Una final en la que el nadador madrileño, de tan sólo 19 años, partirá con la quinta mejor marca de todos los participantes tras completar las semifinales en un tiempo de 1:56.35.

Registro que supone la mejor marca personal de Nicolás García, que llegó a Tokio con un tiempo de 1:57.06 minutos.