EFEVarsovia

El español Óscar Husillos obtuvo este sábado en Torun la redención de oro que ha perseguido durante tres años, desde que en los Mundiales de Birmingham fue descalificado por pisar fuera de calle después de haber ganado la final de 400 metros con un registro colosal de 44.92 segundos.

El palentino cuajó en el Arena Torun, camino de la victoria, una carrera ajustada a los cánones de la pista cubierta, dominando las acciones de principio a fin para rematar con su mejor crono del año (46.22) y conquistar la décima medalla española en esta disciplina.

Le acompañaron en el podio dos holandeses: plata para Tony Van Diepen (46.25) y bronce para Liemarvin Bonevacia (46.30).

Husillos, subcampeón continental hace dos años en Glasgow, se había metido en la pelea por los metales con un crono de 46.26, cediendo en su semifinal solo ante Van Diepen, que se impuso con 46.06, mientras el checo Pavel Maslak, uno de los favoritos, quedaba eliminado, cuarto en la misma carrera con 46.70.

El español estaba convencido de que para ganar aquí el oro había que bajar de los 46 segundos, pero no fue necesario.

En una prueba que en pista cubierta exige dos esprints, uno para tomar en punta la calle libre y otro para cruzar la meta, Husillos ganó la cuerda, pasó por delante el 200 en 21.31 y resistió en la recta el avance de los dos holandeses.

Hace tres días se cumplieron tres años desde su traumática descalificación en Birmingham, que anuló una marca de 44.92 que habría sido récord de Europa. Su desgracia, unida a la del dominicano Luguelín Santos, que corrió igual suerte, entregó el título al checo Pavel Maskal, que aquí ha caído en las semifinales.

De no haber sido descalificado aquel 3 de marzo de 2017, Husillos habría borrado de las listas el viejo récord de Europa del alemán Thomas Schoenlebe (45.05), que data de hace 33 años.

El oro de Husillos fue la segunda medalla de la tarde para España y la tercera en estos campeonatos, porque sólo diez minutos antes Marta Pérez recibió, de rebote, el bronce en 1.500 tras la descalificación, por pisar fuera, de la británica Holly Archer, que había sido segunda, a continuación de la belga Elise Vanderelst.

También fue descalificada, por el mismo artículo reglamentario, la tercera española, la segoviana Águeda Muñoz, que había terminado séptima.

La primera final de unos grandes campeonatos internacionales con triple presencia española (las mismas que subieron al podio en el campeonato de España de Madrid) reportó un bronce al equipo.

Las ausencias de las británicas Laura Muir (3:59.58) y Courtney-Bryant (4:04.79), despejaban el camino en la final, que salió lanzada a ritmo lento por las tres españolas.

La alemana Krause tomó la iniciativa a seis vueltas del final, pero sin acelerar. Las hostilidades sólo se rompieron poco después de cubrirse el mil en 3:04.95 y fue precisamente Guerrero la que imprimió un cambió brusco a 400 metros del final.

La barcelonesa abrió un hueco apreciable con respecto a las demás pero las fuerzas le abandonaron en la recta de meta, donde le pasaron Valderelst (4:18.44), la británica Holly Archer (4:19.91), la alemana Hanna Klein (4:20.07) e incluso Marta Pérez (4:20.39), mientras ella caía al quinto puesto con 4:20.45.

La debutante Águeda Muñoz, que había hecho récord de España sub-23 en las series con 4:09.94, novena marca española de todos los tiempos, acreditó un crono de 4:22.44 en su despedida, antes de ser descalificada.

La tarraconense Natalia Rodríguez es la única española que ha sido campeona de Europa en pista cubierta de 1.500, en Turín 2009. Las otras dos medallas españolas habían sido dos platas: la zaragozana Isabel Macías en Gotemburgo 2013 y la madrileña Nuria Fernández en París 2011.

La valenciana Fátima Diame, campeona de España, terminó séptima en la final de longitud con un mejor salto de 6,47. Se había clasificado por primera vez para la final de unos campeonatos de Europa en pista cubierta con un salto de 6,62 metros, el mejor de su vida.

Los tres españoles que pelearon por la final de 800 quedaron eliminados: Mariano García, Pablo Sánchez-Valladares y Daniela García se quedaron fuera.