EFECeuta

"Se acabó la pesadilla, por fin estoy en España". Las palabras son del jugador español Paco Molina, hermano del excapitán nacional Guillermo Molina, quien ha podido este martes regresar a España después de que su club, el Pescara de la serie A2 de Italia, decretara la suspensión de pagos y haya obtenido los permisos necesarios para efectuar el viaje.

El jugador se encontraba desde el pasado día 20 de marzo en tierras italianas, viviendo solo y a la espera de poder ser repatriado ante la imposibilidad de seguir su aventura deportiva por culpa del coronavirus.

Según ha comentado a Efe Paco Molina, que cumple su segunda temporada en el conjunto italiano, esta mañana ha llegado a Madrid en un vuelo procedente del aeropuerto internacional Leonardo da Vinci de Roma.

"He salido a las dos de la madrugada de Roma. En el aeropuerto prácticamente no había nadie salvo los pasajeros que íbamos a viajar a España pero afortunadamente ya estoy en suelo español que era lo que quería", ha dicho.

El jugador ha lamentado el "desastre" de vuelo: "He viajado en un avión de 240 plazas, nos dijeron en la Embajada que serían plazas limitadas por seguridad porque iban a programar un vuelo desde Roma y otro desde Nápoles pero al final sólo ha salido el nuestro y estaba lleno, de vergüenza", detalló.

El jugador consiguió el permiso "después de tener que rellenar un impreso donde tenía que declarar que no había estado en contacto con ningún positivo de coronavirus" y que al llegar a casa se comprometía a realizar la cuarentena y ponerse en manos del personal sanitario que lo requiriera.

Paco Molina tuvo que desplazarse en un coche de alquiler desde la ciudad costera de Silvi hasta Roma "porque no había otro medio de transporte", ha viajado esta madrugada a Madrid y ahora regresa a Ceuta en otro vehículo alquilado con un permiso especial de la Delegación del Gobierno que le permita viajar en barco desde Algeciras (Cádiz).

"Tengo muchas ganas de estar con mis padres aunque no pueda ni abrazarlos por seguridad y no tener riesgos innecesarios. Se acaba esta odisea de viaje", ha añadido el jugador, que tiene previsto coger el barco a las 23,30 horas de esta noche (sólo hay dos salidas al día) y llegar a su casa sobre las 01,30 horas de la madrugada.

Paco Molina tuvo que pedir la repatriación a España después de que el club le trasladara que no podía hacer frente al pago de las nóminas al no tener recursos económicos por la paralización de la competición.

El waterpolista ceutí, de 26 años, ha vivido el encierro en la localidad costera de Silvi -distante unos 130 kilómetros de Roma-, desde donde diariamente telefoneaba al Consulado de España en Nápoles para solicitar la repatriación.

El jugador cobró el pasado día 20 de marzo pero el club le notificó que no podía seguir pagando los salarios, por lo que desde ese momento el hermano pequeño de Guillermo Molina solicitó su regreso a España.

Rafael Peña