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Raúl Chapado Serrano, saltador de triple abulense, será reelegido este sábado, sin oposición, presidente de la Federación Española de Atletismo con la peliaguda misión de mitigar los destrozos económicos ocasionados por la pandemia de covid-19 en el atletismo español.

A sus 50 años, Chapado, que fue quince veces campeón de España de triple y llegó a saltar 16,87 metros -entonces récord nacional-, se enfrenta al reto de enderezar el rumbo económico de una organización que acaba de cumplir cien años con la merma de un 35 por ciento de sus recursos por la crisis sanitaria.

"Lideremos el futuro" fue el lema elegido por Chapado para su cartel electoral, convencido de que el atletismo español, "trabajando unido, tiene una oportunidad de oro para modernizar su modelo deportivo y adaptarlo a las nuevas necesidades", según comentó a EFE.

El multicampeón de España de triple, que tiene una dilatada experiencia en la gestión deportiva, pretende "redirigir el modelo hacia una dimensión más humana, sustentado en los valores, la innovación y la tecnología", para lo cual -advierte- es preciso "pensar de forma diferente, más como colectivo que individualmente".

Desde el 26 de noviembre de 2016, en que fue elegido sucesor de José María Odriozola (27 años en el cargo), Chapado se ha consolidado en el gobierno federativo hasta el punto de no haber encontrado opositor. Su adversario electoral de 2016, el exatleta Isidoro Hornillos, presidente de la territorial gallega, perdió por 105 a 48 votos y esta vez no presenta candidatura.

La presencia de Chapado no sólo se ha dejado sentir en la Federación Española. También ha sido elegido miembro del Consejo Directivo de World Athletics (antigua IAAF) bajo el mandato del exatleta británico Sebastian Coe, y de la Asociación Europea.

Desde la fundación de la Federación Española en 1920, Chapado es el vigesimoprimer presidente en la línea de sucesión del abogado y periodista monárquico Gabriel María de Lafitte, primer ocupante del sillón presidencial, entre 1920 y 1923.

Desde el comienzo de su mandato Chapado se propuso implantar un modelo de gestión colegiada y decisiones adoptadas en equipo. Frente a su temperamental predecesor, José María Odriozola, Chapado se atiene a la diplomacia, huyendo de polémicas y enfrentamientos.

"No vengo a construir muros, sino puentes", declaró Chapado a EFE cuando Hornillos le acusó, en plena campaña, de "mendigar votos".

Sus compañeros atletas aseguran que Chapado es un amante del atletismo y del deporte en general, que lo fue durante su etapa en activo y lo sigue siendo ahora como aficionado. En los Juegos de Río, donde acudió como comentarista de TVE, lloró como un niño -es confesión propia- con la medalla de oro de Ruth Beitia.

Fue campeón de España en 15 ocasiones, plusmarquista español de triple salto en sala durante 17 años, participó en los Juegos Olímpicos de Sídney 2000 y en diferentes Campeonatos de Europa y del Mundo. Sus mejores resultados fueron un quinto en el Europeo en sala 2008), un decimocuarto en el Mundial de Atenas'97 y sus medallas en los Mediterráneos de 2001 y los Iberoamericanos de 1998.

José Antonio Diego