El irlandés Sam Bennett (Deceuninck Quick Step), en estado de gracia, firmó el doblete tras un disputado y espectacular esprint en la sexta etapa del Tour de los EAU disputada a través de 168 kilómetros entres Deira Island y Palm Jumeirah, donde el esloveno Tadej Pogacar (UAE Emirates) dio el penúltimo paso para el maillot rojo final.

Enorme superioridad de Bennett, ganando con superioridad un esprint disputado desde lejos por muchos candidatos. Entre todos, el rey fue el maillot verde del Tour de Francia 2020, quien volvió a levantar los brazos con un tiempo de 3h.32.24.

El relámpago irlandés obtuvo su victoria profesional número 51 por delante del italiano Elia Viviani (Cofidis) y del alemán Pascal Ackermann. El colombiano Fernando Gaviria se metió en la refriega, pero solo pudo ser quinto.

Día tranquilo para los hombres de la general. A una etapa del final, Tadej Pogacar retuvo sin problemas el jersey rojo que este sábado hará suyo en Abu Dabi. Se mantuvieron las diferencias: 45 segundos por delante de Adam Yates (Ineos) y 1.12 respecto al portugués Joao Almeida (Deceuninck).

LUIS LEÓN Y ELOSEGUI EN LA FUGA DEL DÍA

Después de la jornada de montaña la carrera volvió a las inmensas llanuras del desierto para deleite de los esprinters, que debían aprovechar su penúltima oportunidad. Enseguida se formó una escapada de mucho nivel con doble representación española. Luis León Sánchez (Astana) e Íñigo Elosegui (Movistar) abrieron camino con Tony Gallopin, Alexey Lutsenko, de nuevo en la batalla, Ladagnous y Attila Valter.

Lutsenko, herido en su orgullo tras perder la etapa en Jebel Jais en el último suspiro, lo intentó de nuevo, esta vez con su compañero Luis León. Pero tampoco hubo suerte. No era el mejor día para sorprender. El pelotón echó abajo la fuga a 25 de meta, atizado por los equipos de los velocistas.

Aún volvió a rebelarse el Astana con el kazajo Dmitriy Gruzdev, pero el ataque lo ató en corto el Movistar, que asomó al frente del grupo cundo los rascacielos de Dubai parecían echarse encima de los corredores.

BENNETT EL MÁS PODEROSO EN UN ESPRINT ESPECTACULAR

Con el viento de cara se desató de lejos le gestión de la llegada. Lucha por coger la posición en cabeza con acelerones de todos los equipos, el Bahrain tensó, el Ineos de Yates atento, el UAE de Pogacar marcando al británico, y el Deceuninck de Bennett esperando el momento para activar a la "manada de lobos".

No faltaron las caídas, ni los nervios, en aumento a medida que se acercaba la meta de la zona turística de Palm Jumeirah, una construcción emblemática con forma de palmera sobre el mar que los emiratíes lucen con orgullo.

Fue imposible gobernar un pelotón desatado con todos los aspirantes lanzados por sus respectivos compañeros. Los Lotto colocaron bien a Ewan a 500 metros de la pancarta, Ackermann quería la gloria, como Viviani, pero la potencia de Bennett se abrió paso con autoridad y el irlandés ganó sobrado. Está en un momento dulce, y aún le queda la última etapa.

Este sábado la séptima y última etapa llevará al pelotón desde Yas Marina Island y Abu Dhabi Breakwater, un trayecto de 147 kilómetros que debe servir de homenaje a Pogacar como vencedor de la primera prueba del calendario World Tour.