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La estadounidense Mikaela Shiffrin, que a los 24 años lo ha ganado absolutamente todo en el esquí alpino, entre ello las tres pasadas ediciones de la Copa del Mundo, reforzó su liderato en esta competición al acabar segunda este sábado en el segundo de los dos descensos disputados este fin de semana en la estación canadiense de Lake Louise, que ganó la austriaca Nicole Schmidhofer.

Schmidhofer, de 30 -última ganadora del Globo de Cristal de descenso y campeona de supergigante en los Mundiales de St.Moritz (Suiza) hace dos años-, cubrió los 3.043 metros de la pista de Alberta (con salida a 2.475 metros de altitud y un desnivel de 795) en un minuto, 49 segundos y 92 centésimas, sólo 13 menos que Shiffrin, doble oro olímpico y quíntuple mundial; que, tras haber ganado siete veces la Copa de eslalon -disciplina de la que es cuádruple campeona del mundo-, mutó a campeona completa. .

La súper-estrella de Vail, a la que sólo le queda por ganar la Bola de Cristal de descenso, se quedó a poco más de una décima de su victoria 63 en la competición de la regularidad. En la que lleva dos triunfos esta temporada, en los eslalon de Levi (Finlandia) y Killington (EEUU), que le han servido para seguir batiendo récords: mejoró el histórico absoluto de victorias en esa disciplina del sueco Ingemar Stenmark (40), elevándolo a 42; al tiempo que igualaba los 62 triunfos en la Copa del Mundo que logró para Austria la mítica Annemarie Moser-Pröll, gran triunfadora en los años 70 y única séxtuple ganadora del certamen.

Shiffrin ya sólo tiene por delante en la relación histórica al austriaco Marcel Hirscher, que anunció su retirada tras elevar su propia plusmarca a ocho triunfos finales (seguidos) en la general de la Copa del Mundo, en la que ganó 63 veces; a su compatriota Lindsey Vonn -Premio Princesa de Asturias de los Deportes y también retirada hace unos meses-, que logró 18 de sus 82 victorias precisamente en Lake Louise; y al propio Stenmark, que reina con 86.

Como nadie duda de que, si las lesiones la respetan, Mikaela -17 veces exitosa el pasado curso- superará el récord de Stenmark, lo que de momento ocupa a la emperatriz del esquí mundial es mejorar los pocos aspectos en los que le queda margen de superación. Y siendo una de las siete ganadoras en todas y cada una de las disciplinas -junto a Vonn, la austriaca Petra Kronberger, las suecas Pernilla Wiberg y Anja Paerson; la croata Janica Kostelic y la eslovena Tina Maze-, lo único que le queda por ganar a Shiffrin, mientras completa el trayecto hacia su cuarta Copa del Mundo seguida, es la Bola de Cristal de descenso.

Ese trofeo se lo llevó la pasada temporada Schmidhofer, que este sábado firmó su cuarta victoria en Copa del Mundo; la tercera en un descenso, después de anotarse los dos disputados hace justo un año precisamente en Lake Louise.

La checa Ester Ledecka, automáticamente transformada en mito en PyeongChang'18 (Corea del Sur) al convertirse en la primera de la historia en capturar oro en dos deportes distintos en la misma cita olímpica (ganó el supergigante de esquí y el gigante paralelo de snowboard) había vuelto a asombrar el viernes, al firmar su primera victoria en la Copa del Mundo del deporte rey invernal en el primero de los dos descensos.

Y este sábado, Ledecka -al igual que Shiffrin, de 24 años- parecía que iba camino de repetir gesta.

Salió con el dorsal número 2 y mejoró en más de un segundo el crono de la primera en bajar, la suiza Michelle Gisin, oro olímpico de combinada en PyeongChang. Y, tras ser superada por Schmidhofer y Shiffrin, la extraordinaria campeona de Praga parecía acreedora al podio hasta que la sacó del mismo la italiana Francesca Marsaglia, que la mejoró en sólo dos centésimas y acabó tercera, a 43 de la austriaca.

La checa se conformó con la cuarta plaza y el liderato en la disciplina reina. Gisin acabaría decimoquinta y mantuvo el segundo puesto en la general, con 176 puntos: a 270 ya de los 446 que contabiliza la depredadora de plusmarcas estadounidense. Que volverá a contar entre las favoritas en el supergigante que se disputará este domingo en la citada estación canadiense.

Y si en Lake Louise este sábado ganó la última vencedora de la Copa del Mundo de descenso, en Beaver Creek (EEUU), donde compitieron los hombres, sucedió lo mismo. El suizo Beat Feuz, ganador de los dos últimos Globos de Cristal de la modalidad, se impuso en la pista 'Birds of Prey' `por delante del austriaco Vincent Kriechmayr y del francés Johan Clarey (38 años), que compartieron segunda plaza al quedarse ambos a 41 centésimas del helvético; y después de que el galo 'sacase' del podio a otro ilustre veterano, el austriaco Hannes Reichelt (39), que acabó cuarto.

Feuz, tercero en el primer descenso, lidera la clasificación de la disciplina con 160 puntos, 44 más que Kriechmayr; que también es segundo en la general de la Copa del Mundo, con 212, nueve menos que el líder, su compatriota Matthias Mayer, que al acabar trigésimo primero no puntuó este sábado.

Los hombres disputarán este domingo, de nuevo en Beaver Creek, el segundo gigante de la temporada, después del disputado a finales de octubre en el glaciar austriaco de Sölden (Tirol) y que acabó con triunfo del francés Alexis Pinturault.

Pinturault, uno de los favoritos al triunfo final en el 'Año I después de Hirscher' ganó por delante de su compatriota Mathieu Faivre en Sölden, donde acabó quinto el estadounidense Ted Ligety una de las grandes figuras del circuito -doble campeón olímpico y quíntuple mundial-. cuyas cinco victorias en el gigante de Beaver Creek (seguidas, entre 2010 y 2014) no iguala nadie.

Adrian R. Huber