EFESantander

David Bolado, que el fin de semana pasado se proclamó por segunda vez campeón de España de salto de altura, también trabaja poniendo vacunas de covid-19 como enfermero en un centro de salud de Santander y concienciando a todo el que puede de la importancia de cuidarse para "ganar" al coronavirus.

Con 28 años, David Bolado repite como campeón de España en la modalidad bajo techo, tras su primer título cosechado en 2014, y después de un año "duro" en el que la cuarentena le "pasó factura a nivel físico" y en el que, como cuenta a EFE, su cabeza "no estaba centrada" en el deporte.

Bajo las órdenes de Ramón Torralbo, inseparable entrenador de la campeona olímpica Ruth Beitia, que da nombre a las instalaciones en las que hoy entrena David, este joven saltó en Madrid 2,15 metros para apuntarse otro oro, con la "espinita" de no haber logrado unos centímetros más, ya que la pista estaba "en perfectas condiciones".

El saltador cántabro compatibiliza el deporte, al que le dedica un par de horas por las tardes, con su faceta de sanitario en el centro de atención primaria Los Castros, en Santander, donde, a las tradicionales labores de seguimiento de pacientes crónicos, han venido para quedarse las relativas a la covid.

De hecho, desde la semana pasada se vacuna en este centro a medio centenar de mayores de 80 años diariamente, que tienen "un poco más ajetreados" de lo normal a los sanitarios, pero también son "más optimistas" porque la vacuna es "esperanza", asegura David Bolado.

Tanto en su vertiente sanitaria como deportiva, David siempre intenta inculcar a la gente que "el deporte es salud".

"Me gusta mucho la prevención, es una herramienta básica en el deporte, tanto para la salud como para que los niños aprendan valores como el compañerismo", explica.

A su juicio, la enfermería hay que enfocarla hacia la prevención. "Siempre me preguntan qué comer o qué deporte hacer, me gusta porque lo he vivido. Ayudar y cuidar a la gente es mi profesión y lo llevo al máximo", enfatiza.

De hecho, David no se corta y si ve a alguien incumpliendo las recomendaciones sanitarias para evitar el avance de la covid, se lo dice, sea joven o mayor, ya que no lo ve un problema de franjas de edad, sino de las personas en general y que debe corregirse.

Al contrario que sus colegas de hospital, David no tuvo que estar en primera línea contra el virus en las primeras semanas de pandemia, pero sí estuvo pendiente en todo momento de los protocolos a seguir.

"La cabeza no estaba centrada en el deporte, se hizo duro porque en ningún momento de la temporada pasada, después de la cuarentena, me encontré bien", reconoce.

Por ello, las expectativas para esta temporada no eran buenas viendo cómo se había desarrollado el verano. "No me lo esperaba", confiesa, en relación a su rendimiento de esta temporada, en el que además de ganar el Campeonato de España de pista cubierta, ya ha quedado tercero con su equipo, el Atletismo Numantino.

"Estoy en buena forma, mi objetivo es seguir disfrutando y compitiendo este verano al mismo nivel. Puedo estar en torno a 2,20 y seguir luchando a nivel nacional", apunta, ya que David ve "un poco lejos" llegar a competir este año en Europa porque las alturas mínimas de los saltadores europeos están rozando los 2,30 metros.

Sobre la dificultad de compaginar su trabajo con su pasión, el saltador cántabro cree que es "cuestión de organizarse" y, pese a que es "duro", también le resulta "muy reconfortante".

En este sentido, apunta que el podio de la prueba femenina del Campeonato de España de este fin de semana estaba formado por dos enfermeras: la ganadora, de Navarra y la tercera clasificada, que es soriana.

Buena parte del tiempo de David se va en el deporte, ya que también le gusta montar en bici y jugar al golf con sus amigos, pero su vida extralaboral no sólo se ciñe a la actividad deportiva.

También tiene otras inquietudes, como la defensa del sector, ya que formaba parte de la candidatura de la nueva presidenta del Colegio de Enfermeros, María Luz Fernández, que la semana pasada ganó en las elecciones de la organización colegial.

Pablo G.Hermida