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El gimnasta español Ray Zapata disputará el día 1 de agosto la final de suelo de los Juegos Olímpicos de Tokio, con muchas posibilidades de ganar medalla, tras firmar hoy la cuarta mejor nota en la ronda de clasificación.

En la competición por equipos, en cambio, la selección que dirige Fernando Siscar terminó la jornada en duodécimo lugar, a cuatro posiciones de la final y, lo que es peor, a muchos puntos de distancia. Joel Plata se quedó a un suspiro de la final individual absoluta, a solo 34 milésimas, y será primer reserva.

Zapata, el primero de los grandes especialistas en suelo que salió hoy a competir, se colocó tercero al concluir la primera subdivisión y solo descendió un escalón tras el resto de la fase clasificatoria.

Con "uno de los mejores ejercicios" que ha hecho nunca, según impresión propia, superó la barrera de los 15 puntos, que separa a los buenos de los mejores, y se fue hasta los 15,041, con margen aún de mejora porque no introdujo sus máximas dificultades.

"Hace mucho que buscaba el 15 y ha salido aquí, donde tenía que salir", expresó, feliz.

Solo el israelí Artem Dolgopyat, subcampeón mundial de este aparato, con 15,200; el campeón del mundo absoluto, el ruso Nikita Nagornyy, con 15,066; y el surcoreano Ryu Sunghyun, con 15,066, estuvieron más inspirados.

En las siguientes subdivisiones ni chinos, ni británicos, ni japoneses, ni estadounidenses le alcanzaron. Ni siquiera el explosivo Carlos Yulo (13,566), el filipino que es campeón mundial de suelo, estuvo a la altura de Ray.

Los dioses del Olimpo devuelven así a Zapata la oportunidad que le quitaron hace cinco años en Río, a donde llegó como medallista de bronce mundial y se marchó sin asomarse la cabeza por la final. Ahora, más maduro, sale "a clavar, no a sobrevivir" cada vez que hace una serie acrobática, expresó.

Para la final se guarda su más reciente tesoro, el doble mortal adelante en plancha con pirueta y media que presentó con éxito hace un mes en la Copa del Mundo de Doha.

Tras su reciente paternidad, papá Ray quiere ganar una medalla para dedicársela a sí mismo, por todo el esfuerzo, y también a su pequeña, que lleva por nombre... Olimpia.

En la clasificación por equipos, para la que no cuenta la nota de Zapata, España acabó la primera subdivisión en cuarto lugar, lo previsto dada la entidad de sus compañeros de turno: Rusia, equipo campeón del mundo, China, subcampeón, y Ucrania. Pero con una puntuación baja de 241,462 que anticipaba lo que sucedió: serían más de cuatro los equipos que le adelantasen según avanzase la competición.

Bajó hasta la duodécima plaza el equipo que componen Néstor Abad, Nicolau Mir, Joel Plata y Thierno Diallo. Una posición por debajo de la que le dio la plaza olímpica en el mundial clasificatorio 2019.

Abad, cinco veces campeón de España y habitualmente muy seguro, no tuvo un buen día y no pudo mostrarse como el buen gimnasta completo que acostumbra a ser.

El mejor fue Joel Plata con un total de 81,298 puntos. Mir finalizó con 79,665, Abad con 78,031 y Diallo con 76,066.

Los ocho equipos finalistas serán Japón (262,251), China (262,061), ROC (261,945), Estados Unidos (256,761), Gran Bretaña (256,594), Alemania (249,9292), Suiza (249,193) y Ucrania (247,492).

Quedaron fuera Brasil (247,263), Taiwán (246,263), Corea del Sur (244,794) y España (241,462).

Es notable la mejoría de Alemania, que acabó el Mundial en el puesto 12.

Rusos y chinos coincidieron en la misma rotación y protagonizaron una lucha sin tregua por comandar la clasificación, con intercambios constantes en cabeza.

Pero Japón les pasó cuando le llegó el turno, en la misma jornada en que el doble campeón olímpico Kohei Uchimura, que solo competía en barra, se cayó y dijo adiós a su participación.

Después del golpe que supuso para la selección local el accidente de su líder, los jóvenes integrantes del equipo supieron aislarse y concentrarse en cerrar sus ejercicios con la maestría que necesitaban para ponerse a la altura de chinos y rusos.

Encabezados por un excepcional Daiki Hashimoto, que además se puso líder de la general individual y ya no hubo quien le apease de ahí, los gimnastas de casa sumaron 262,251 puntos y superaron por solo 190 milésimas a China.

Rusia fue el último equipo campeón del mundo y China el subcampeón, con Japón en tercer lugar. Pocas dudas hay de estos tres combinados se repartirán también el podio de Tokio 2020 y solo falta saber en qué orden.

Estados Unidos se acercó hasta la cuarta posición, aunque sus gimnastas suelen hacer grandes ronda previas y bajar su rendimiento en la final. No pisan el podio desde el bronce de Pekín 2008.

La general provisional individual es terreno abonado para Hashimoto, de solo 19 años y que ya fue partícipe de aquel bronce mundial de 2019. Presentó ejercicios muy exigentes, sobre todo en barra, aparato en el que también es líder y en el que podría haber protagonizado un bonito duelo generacional con Uchimura si este, como dictaba la lógica, hubiera estado en la final

Aunque las notas de hoy sirven para clasificarse a las finales, no se tendrán en cuenta en ellas. Tras Hashimoto terminaron en esta previa el campeón mundial Nikita Nagornny (87,897), con escaso margen sobre Xiao Routeng (87,732) y el también chino Sun Wei (87,298).