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Los contagios de coronavirus de estudiantes en fiestas han provocado la suspensión temporal de las clases en universidades de Granada, Valencia y Cataluña con el curso recién inaugurado, ante las críticas de alumnos y docentes, que esperan que la medida no se prolongue y pueda poner fin a la presencialidad en las aulas.

La situación preocupa al Ministerio de Sanidad, que ha advertido del aumento de brotes en la última semana en colegios mayores (18 con 283 contagios), por lo que su titular, Salvador Illa, se reunirá en los próximo días con los consejeros de universidades de las comunidades "para intercambiar experiencias sobre la contención del coronavirus en las aulas".

Una reunión a la que también asistirá el ministro de Universidades, Manuel Castells, cuyo departamento ha respaldado la respuesta de los centros universitarios ante los contagios y prepara acciones de sensibilización para garantizar la continuidad del curso.

 Rectores, estudiantes y docentes insisten en que las universidades son lugares seguros, donde se cumplen los protocolos anti covid y urgen a aplicar controles y restricciones en las zonas donde se originan los contagios, principalmente en el ocio nocturno.

"Los contagios se producen en reuniones sociales entre estudiantes fuera de las universidades. No entendemos ni compartimos su cierre cuando cumplen todas las medidas de seguridad y, sin embargo, se mantienen abiertos lugares que se ha comprobado que son foco de infecciones", ha advertido a Efe Guillermo Amilivia, representante del Consejo de Estudiantes CEUNE.

Tras recordar que tanto el Ministerio como las propias universidades tienen claro que hay que "priorizar la realización de las prácticas presenciales", Amivilia, ha pedido responsabilidad en el cumplimiento de las normas a toda la población, no únicamente a los estudiantes.

 Y ha lamentado que "se está olvidando que la juventud va a ser la gran perjudicada de la situación posterior a la pandemia, ya que los egresados en los próximo años van a tener menos posibilidades de introducirse en el mercado laboral en condiciones dignas".

Desde el Consejo de Colegios Mayores Universitarios, su presidente Juan Muñoz ha pedido que no se criminalice a las residencias por los contagios, al asegurar que cuentan con protocolos contra el covid "pagados de su bolsillo" y que las direcciones de los centros han disuelto los botellones y las fiestas que han detectado.

La última conocida tuvo lugar el pasado viernes en el Colegio Mayor San Isidoro de León, donde se desalojó una fiesta de 40 estudiantes, que ha obligado a confinar el recinto.

Un hecho que ha provocado el "profundo malestar" de la Universidad de León (ULe), que ha anunciado sanciones a los alumnos que participaron en la fiesta y que ha recordado que "la razón de ser la de universidad es formar ciudadanos comprometidos con la sociedad".

Los propios estudiantes han sido también muy críticos con estas actitudes y en Valencia una concentración de universitarios reprochó la celebración de "pijos" en el Colegio Galileo Galilei, que provocó un brote de covid con más de 160 positivos, que originó el cierre durante 15 días de la Universidad Politécnica, que retomará sus clase mañana, lunes.

Así mismo, una manifestación de estudiantes en Granada criticó la supresión de las clases presenciales en la Universidad ordenada por la Junta sin contar con el propio centro; un hecho que ya rechazó la rectora del recinto, Pilar Aranda, al denunciar el cierre sin controlar el ocio nocturno.

Tampoco en Galicia, donde aumenta la incidencia del covid en ciudades con universidades se ha apuntado al cierre de bares y restaurantes, aunque se han restringido las reuniones a 10 personas, se ha comenzado a hacer cribados a universitarios en Santiago de Compostela y la Xunta no descarta la adopción de medidas más drásticas.

 Hasta el momento, las universidades salmantinas se han librado de la suspensión de la enseñanza presencial, que no ha sido contemplada en las medidas restrictivas adoptadas por la Junta de Castilla y León contra el coronavirus, una decisión que han celebrado los responsables de las dos instituciones presentes en la ciudad.

Olivia Alonso