EFEBarcelona

Colecciones llenas de color, optimismo, transgresión y nuevas masculinidades se han adueñado este martes de la segunda jornada de la pasarela catalana 080 Barcelona Fashion para la primavera-verano 2021.

Escorpion, Guillermina Baeza, Guillem Rodríguez, Txell Miras y Brain&Beast han presentado sus creaciones en formato digital y en directo para los expertos del sector y la audiencia en general, un formato obligado por la COVID que sigue teniendo como escenario de fondo el recinto modernista de Sant Pau.

Este martes ha roto el hielo a media tarde la firma Escorpion, fundada en 1929, y que tiene al jersey y las prendas de punto como buque insignia.

La veterana marca ha realizado con su colección "un canto al optimismo y a la libertad" en palabras del equipo creativo.

La "joie de vivre" (gozo de vivir en francés) de los veranos de la década de los 70 inspira la nueva colección primavera verano de la marca, en la que se da un giro al knitwear estival a través de materias naturales, amplios volúmenes y una paleta de colores tan completa como vibrante, que va desde los crudos y tostados hasta los tonos más intensos.

También ha tenido mucho que ver con el sabor de boca optimista Guillermina Baeza, que ha hecho soñar con un verano lleno de color en la segunda jornada de 080 y es que las propuestas de la firma de baño barcelonesa tienen la vista puesta en el verano de 2021, un horizonte en el que muchos sueñan con volver a viajar como antes.

En conversación con Efe antes del desfile, la directora creativa de la veterana casa de moda, Belen Larruy Baeza, hija de Guillermina, ha explicado que decidieron no cambiar de plan pese a la pandemia y pintar de "color" y "esperanza" sus propuestas de baño para el próximo verano, "una fecha que todos esperamos con ilusión".

La ciudad marroquí de Tánger, en la que nació la propia Guillermina Baeza, es el punto de partida de la propuesta, llena de tejidos de colores brillantes y llamativos.

Los tonos de la colección nos acercan a la naturaleza, como los azules al mar; y los naranjas, crudos y malvas a un atardecer.

Como viene siendo sello de la firma desde hace unas temporadas, los bañadores de Guillermina Baeza no solo están pensados para el agua sino también para el resto del día y la noche, a modo de body.

El más atrevido de la jornada ha sido Guillem Rodríguez con su propuesta "Dreamboy", una nueva vuelta de tuerca del joven creador a la moda masculina.

En esta ocasión, Rodríguez ha encontrado inspiración en el guardarropa femenino y ha trasladado estas ideas al terreno masculino, con la intención de desdibujar géneros y clichés y mostrar su propia versión de la masculinidad.

La colección está inspirada en el imaginario homoerótico y la película Pink Narcissus de James Bidgood (1971), protagonizada por Boby Kendall como prostituto que vive varias fantasías sexuales con sus clientes.

"He querido reflejar a un hombre erotificado, y que a través de los patrones marca una silueta ancha de hombros, y ajustada en cadera y glúteos. Con esto busco resaltar el cuerpo del hombre y acercarlo a un terreno más sexy", ha dicho a Efe.

También Txell Miras, quien ganase en 2016 el premio a la mejor colección de la 080 tras una etapa de más de una década con Neil Barret, ha presentado "Unarchiving", que ha calificado como un ejercicio de identidad, de reivindicación, a través de un lenguaje, el cinematográfico, siempre tan importante en nuestro imaginario.

En conversación con Efe, antes de darse a conocer su colección, surgida de la reflexión y la incertidumbre del confinamiento, ha explicado que ha querido relacionar a través de la moda "proyectos en principio desvinculados entre sí para crear un guion en el que mediante la ropa se habla de la existencia humana".

"Sobre todo, de aquellos factores que se pusieron de relieve durante el confinamiento, desde la cultura y la naturaleza a la religión y la virtualidad vía tecnología. Ha sido una experiencia muy gratificante y la pieza resultante nos encanta porque transmite muy fielmente el espíritu de la marca", ha explicado.

Brain&Beast, la firma de Ángel Vilda, el 'enfant terrible' de la moda catalana, ha puesto el broche al segundo día de desfiles con un repaso a los diez años de vida de la firma.

La marca barcelonesa propone conjuntos de prendas que combinan emoción y razón, con fuerte influencia de la cultura contemporánea, sin olvidar grandes dosis de sofisticación y sentido del humor.

"Para 080 hemos seleccionado 30 looks que repasan nuestros primeros diez años de vida, que celebramos ahora, reinventando hits y sumando piezas nuevas que respiran buen rollo", ha adelantado Vila a Efe antes de mostrar su colección.

Por Lara Malvesí