EFENairobi

Hablar en estos tiempos de conceptos como "captura de data cualitativa", "minería de datos" e "inteligencia artificial" no es tan extraño. Lo que sí es poco común es ligarlos a las necesidades de la gente corriente y a la búsqueda de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU para 2030.

Justamente eso es lo que está haciendo Jaime Aguirre, coordinador de Innovación del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA, en inglés) en Colombia, tal y como explicó este jueves en el foro "Vamos a usar los datos para actuar", en la jornada final de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo CIPD 25.

La cumbre, organizada por el UNFPA y los gobiernos de Kenia y Dinamarca, se ha celebrado durante tres días en Nairobi con representantes de más de 160 países, incluidos varios jefes de Estado.

Tras crear en abril pasado la única sección de esa clase en el UNFPA en toda Latinoamérica, Aguirre y su grupo desarrollaron ECHO, "una herramienta que amplifica las voces de las personas para la planeación participativa", según la describió en declaraciones a Efe en la capital keniana.

Después de un trabajo de campo donde tenían que llevar el mensaje de los ODS, se encontraron con que iban bien pero, de seguir a ese ritmo, llegaría el año 2030, fecha límite de la ONU para lograr dichos objetivos, sin alcanzar la meta.

La solución: recurrir a la tecnología mediante la creación de una herramienta propia que permitiera amplificar la voz de la mayor cantidad de gente.

"Descubrimos -señaló- que las personas lo que necesitan es ser escuchadas y se nos ocurrió una forma de capturar las voces de las personas, sus problemas reales, y 'traducirlos' en tiempo real a los ODS".

Pero, aunque está basada en una WEB, ECHO no es algo virtual y se ayuda de la presencia física de un entrevistador para poder llevar de la mejor forma las inquietudes de las personas.

"Básicamente es una herramienta de captura de data cualitativa que lo que hace es llevar la voz a un texto y así hacemos la minería de datos, que es donde entra la inteligencia artificial: lo que digan las personas lo 'linkeamos' con las metas de ODS correspondientes y llegamos a nivel de metas", añadió el funcionario de UNFPA Colombia, en referencia a los 17 objetivos y 169 metas que componen los ODS.

¿Por qué no automatizar ECHO? "Por ahora, es importante la presencia de un entrevistador, porque muchas veces depende de su pericia para que las personas se expresen mejor" y así poder lograr mayor precisión, agregó Aguirre, quien, sin embargo, dijo que quieren hacer un nuevo desarrollo para que cualquiera lo pueda usar, "por medio de un chat o algo así".

La puesta en escena de esta herramienta se dio en Medellín (noroeste de Colombia), la segunda ciudad en importancia del país y reconocida como una de las urbes más innovadoras del mundo, en donde a través de las discusiones públicas guiadas por los entrevistadores obtuvieron más de 5.500 respuestas.

"Esa es una cantidad que nos permite hacer la desagregación de las respuestas, que es lo más importante: por género, por edad y por ubicación geográfica. Podemos saber, por ejemplo, de las mujeres jóvenes de la comuna 13 (uno de los barrios marginales de Medellín) cuáles son sus problemas y cómo están relacionados con los ODS", comentó este economista bogotano de 35 años.

Pero realmente la clave de esta herramienta es que permite la "planeación participativa": que toda esta información estadística se traduzca en generación de políticas públicas que favorezcan a la gente.

Lo otro que aporta ECHO es una función educativa.

"Si tú respondes a la herramienta pero no conoces los ODS, te va a parecer lo más ineficiente. Lo que hacemos es aprovechar para hacer pedagogía y poder involucrar a las personas con la agenda (de desarrollo de la ONU) y mostrarles que efectivamente ellos también pueden aportar en el cumplimiento o no de los ODS", complementó.

Ante el éxito de esa primera experiencia en Medellín, ahora van a utilizarla en las ciudades de Cartagena de Indias y Montería (norte de Colombia) y se está evaluando hacerlo en el Pacífico.

Además, ya se está trabajando en la traducción de la herramienta al inglés y se cuenta con solicitudes de otros países para su implementación, como en México.

Edwin Álvarez Toro