Esther Aguirre | EFEMadrid

Desmontar los bulos que inundan las redes sociales y que generan odio y dificultan la convivencia, apostar por el periodismo de calidad frente al ruido informativo y "convertirse en el medio verificador más importante del mundo hispano" es el objetivo de la nueva Unidad de Verificación 'VeriFica' de la agencia EFE.

Así lo asegura Desirée García, responsable de esta nueva unidad, que EFE puso en marcha hace poco más de tres meses para luchar contra la desinformación, en una iniciativa sin precedentes en la agencia para poner coto a las mentiras que pretenden confundir a los ciudadanos, apelando a las emociones.

García, corresponsal durante años en Kenia y experta en asuntos internacionales, lidera este apasionante proyecto, al que se ha sumado el periodista Ramiro Fuente, después de una larga y variada trayectoria en la agencia.

Su objetivo no es solo detectar falsedades, sino imponer un sello de calidad a las informaciones de EFE como "expresión de auténtico servicio público".

Pregunta: ¿Cómo surgió la iniciativa de VeriFica? y ¿Cuál es su objetivo?

Respuesta: VeriFica surge de una necesidad social a la que deben responder los medios, que es la lucha contra la desinformación: las mentiras de los políticos, los bulos que nos envían por Whatsapp, los falsedades y mitos sobre los que leemos cada día en las redes sociales.

Desde hace unos años, los medios se han dado cuenta de que las redes sociales han hecho que cada vez sea más fácil difundir mentiras, y que los ciudadanos están empezando a acudir a nosotros para saber qué es cierto y qué no, y así poder tomar decisiones fundamentadas.

Esta unidad de verificación nace también en un momento en que casi todas las grandes agencias han apostado por combatir la desinformación (fact-checking), y en especial para hacer frente a AFP, que se ha instaurado como el verificador en español en Latinoamérica gracias a un acuerdo con Facebook.

P: ¿Cuéntanos cómo se trabaja? ¿Cómo funciona esta Unidad de Verificación de noticias? y ¿cuáles son los indicadores de confianza?

Lo primero que hacemos mi compañero Ramiro Fuente y yo cuando llegamos a la redacción es repasar la prensa y lo que se está comentando en las redes. Revisamos sobre todo lo que han dicho los políticos, escuchamos entrevistas y actos de partido, y si damos con una declaración con datos o hechos dudosos, los investigamos para ver si son ciertos.

Si no lo son, iniciamos una investigación que nos puede llevar días, -consultando documentos, expertos y la propia fuente- hasta demostrar las incorrecciones que hemos detectado. Verificamos siempre hechos o datos, no opiniones, sobre aspectos relevantes para la opinión pública.

También estamos empezando a hacer verificación digital, y esto comienza monitorizando las principales redes sociales para detectar bulos y desmontarlos después.

Y también forma parte de nuestro trabajo revisar las tendencias en materia de transparencia y calidad informativa que se están moviendo en el mundo.

La apuesta por un periodismo de calidad es clara en un momento en que hay cada vez más ruido informativo, y están apareciendo organizaciones y sellos que acreditan el buen periodismo.

Uno de ellos es el The Trust Project, un consorcio de medios comprometidos con la transparencia y el periodismo de calidad que acaba de admitir a EFE.

Es esta organización la que establece una serie de "indicadores de confianza", que son requisitos que debemos cumplir para obtener el sello de The Trust Project, y que se basan sobre todo en garantizar la transparencia de nuestras fuentes y financiación, la pluralidad informativa y la imparcialidad.

P: Tres meses al frente de este departamento, treinta noticias verificadas. ¿Qué conclusión sacáis de todo el trabajo?

R: Que, aunque no lo parezca, más que mentir, lo que se hace es intentar confundir al ciudadano, descontextualizar o exagerar las informaciones y, sobre todo, apelar a las emociones.

Es fundamental la tarea de contraste de fuentes, como siempre hemos hecho pero reforzando los controles en determinadas informaciones, y de pedagogía sobre algunos asuntos.

Y creo que tiene resultados: los políticos saben que los periodistas cada vez pasamos menos por alto los mensajes falsos y deben tener más cuidado.

P: El estreno de la Unidad de Verificación fue con el proyecto "Comprobado". Cuéntanos cómo se gestó, con quién se trabajó y durante cuánto tiempo?

Comprobado es un proyecto de colaboración periodística contra la desinformación que ha unido a 16 medios con redacciones en España. Fue lanzado por la ONG First Draft, que es una de las autoridades mundiales en materia de verificación digital, y coordinado por Maldito Bulo. Durante dos meses, coincidiendo con las elecciones generales y europeas, desmontamos una treintena de bulos.

P: ¿Cómo ha sido la experiencia?

R: Ha sido la primera vez en que tantos medios españoles nos decidimos a colaborar, en lo que considero es una tendencia de futuro y una experiencia cada vez más habitual. Ha sido una experiencia enriquecedora y creo que se va a repetir en diferentes ámbitos de nuestro trabajo.

P: ¿Cuál ha sido el bulo más clamoroso que habéis desmontado?

R: Hemos conseguido demostrar que en los colegios de la Comunidad de Madrid no se habla de "zoofilia", como dijo Vox, y que la Comisión Europea no ha calificado el Plan de Energía y Clima presentado por España como el mejor de la UE, como aseguró Pedro Sánchez. En el marco del proyecto de Comprobado, me viene a la cabeza el bulo acerca de que un colegio de Los Alcázares, en Murcia, había eliminado la asignatura de religión católica, o el del vídeo de Alberto Rodríguez, entonces diputado y actual secretario de organización de Podemos, de llevar un "colocón" no es real. El vídeo se había ralentizado.

P: EFE ha entrado a formar parte del Consorcio Internacional de Medios para combatir la desinformación, denominado 'The Trust Project'. ¿Qué supone para la agencia?

R: El Trust Project no nace exactamente para luchar contra la desinformación, sino para mejorar los estándares de calidad del periodismo internacional, lo que a su vez es una forma de combatir la desinformación.

Obtener el sello 'The Trust Project' es un aval para nuestros clientes y lectores de todo el mundo sobre la calidad de nuestro trabajo, de todos los departamentos y delegaciones de EFE en todo el mundo, no solo de la Unidad de Verificación.

Cuando vean el logo de 'The Trust Project' sabrán que aplicamos controles y estándares internacionales para garantizar la precisión, la diversidad, la transparencia en nuestras informaciones.

Además de The Trust Project, EFE está trabajando para entrar y ser certificado por otros organismos internacionales como el International Fact-Checking Network.

P: Pretendéis expandir la iniciativa a Iberoamérica. ¿Cuál es el objetivo?

El objetivo en Latinoamérica es convertirse en un líder en verificación y crear una alianza de verificadores locales -hay muchos y muy buenos- que permita verificar las noticias en el continente con la identidad y la mentalidad hispana, sin dependencias de medios extranjeros. Una alianza de credibilidad y confianza no solo para los medios sino para las instituciones y empresas.

EFE tiene mucho potencial como medio especializado en verificación en lengua hispana debido a la extensión de nuestra red. Es una riqueza que debemos aprovechar y vamos a ampliar nuestra red de verificadores a esta región.

P: VeriFica también está integrado en otro proyecto similar de ámbito europeo, Cross Check Europe. ¿En qué consiste? ¿Cómo os coordináis?

R: Cross Check Europe es una iniciativa periodística en la que se han integrado una treintena de medios e instituciones europeas interesados en luchar contra las estrategias de desinformación a gran escala en Europa, sobre todo de las procedentes de la órbita rusa. Actualmente colaboramos en una plataforma cerrada, compartimos historias que están circulando en nuestros países y que se viralizan con distintas versiones en otros.

P: ¿Qué esperáis de este proyecto?

R: Esperamos continuar con esta colaboración porque es muy enriquecedora para nosotros y, de alguna forma, útil para nuestros lectores.

P: ¿Qué significa para un periodista tradicional adentrarse en la lucha contra la desinformación?

R: Luchar contra la desinformación no es más que reforzar los controles que todos los periodistas, y especialmente en agencias de noticias como EFE, hemos aplicado siempre. Consiste en ir un paso más allá.

Es un trabajo interesante porque no solo permite investigar y profundizar en cuestiones de relevancia, sino que es expresión de un auténtico servicio público.

P: En esta nueva andadura de EFE, que afrontas junto a Ramiro Fuente, y que con el tiempo crecerá forzosamente, debéis estar en continua formación en una materia tan nueva.

R: Así es. De hecho, hay un plan de formación de verificación en la Agencia en el que ya han participado todos los periodistas que han querido (unos 160) y se está haciendo con alianzas con Google, Twitter y otros interesados y afectados por la desinformación.

Este campo se nutre de herramientas tecnológicas y recursos que avanzan muy rápido. Ramiro y yo nos encargamos de monitorizar, investigar y redactar las verificaciones en colaboración con profesionales de todos los departamentos de la Casa.

P: ¿Qué consejos básicos debería seguir todo periodista aunque no forme parte de ninguna unidad de verificación?

R: Los mismos que sigue en su día a día: aplicar el contraste de fuentes para responder a las famosas preguntas del periodismo, las 5 W's. Si respondemos bien a todas ellas -o, al menos, a las más relevantes-, da igual que se trate de una información falsa, un fotomontaje o un vídeo manipulado: lo que contemos será lo que es.

P: ¿Cuál será vuestro próximo desafío?

R: El futuro no pasa solo por el contraste tradicional de fuentes. EFE va a incorporar y desarrollar las herramientas tecnológicas necesarias para detectar con más facilidad y eficacia los bulos, las falsedades y la desinformación. Se trabaja en proyectos de inteligencia artificial y "machine learning" para dotar de las herramientas adecuadas a los periodistas.

En definitiva, tenemos que ser capaces de identificar los bulos que circulan, sobre todo, en internet, y estrategias de desinformación complejas. Y sentar las bases para convertirnos en el medio verificador más importante en Latinoamérica.