EFEBenidorm (Alicante)

Permanece en el imaginario colectivo de muchos españoles con nostalgia y cariño. El histórico Festival de la Canción de Benidorm cumple este mes 60 años desde que se celebrase su primera edición, allá en 1959, en pleno inicio del llamado "boom" turístico y de los llamados "planes de desarrollo".

Verano, brisa del mar, noches románticas, veladas relajadas, piel bronceada y música para no olvidar, el certamen de la urbe de los rascacielos bañada por el agua del Mediterráneo supuso, sobre todo en su periodo de apogeo, "el vector de promoción más importante que jamás haya tenido cualquier ciudad del mundo", en palabras de su actual alcalde, Toni Pérez.

Y tiene razón. Fue un auténtico "polo de atracción" no solo para los turistas llegados de diferentes confines de Europa, sino también para la incipiente clase media española -la generación del seiscientos y de la vespa- que añoraba pisar en julio y agosto la arena de las cálidas playas de la capital de la Costa Blanca, donde surgían ya los bikinis para escándalo de la dictadura franquista.

En tiempos como los actuales en los que han proliferado por la geografía nacional eventos musicales de todo tipo, con nuevos formatos adaptados a multitud de géneros, Benidorm ha abierto una puerta a la nostalgia al inaugurar anoche una gran exposición sobre este emblemático festival, 60 años después de que se celebrase la primera edición.

En esta ciudad, las portadas las copan ahora el Low Festival o el Reggaeton Beach Festival, que nada tienen que ver con aquel formato de los años 60 y 70.

Sin embargo, en Benidorm son todavía muchos los que recuerdan con cariño un certamen que generó una enorme proyección del municipio y encumbró a artistas que aún hoy son una referencia.

En él triunfaron canciones como "Un telegrama", "A ti mujer", "Soledad" o "La vida sigue igual", y participaron cantantes como Raphael, Julio Iglesias, Dyango, Bruno Lomas, Mochi, Donna Hightower o Torrebruno.

El de Benidorm, con 39 ediciones a sus espaldas (el último certamen tuvo lugar en 2006. Hubo años en los que no se celebró y luego se recuperó hasta que dejó de organizarse), fue el primer evento musical del país y también el más longevo de todos los que se convocaban.

Su prestigio llegó a tal punto que entre sus invitados han figurado artistas de la talla de Alejandro Sanz, Aretha Franklyn, Luis Eduardo Aute, Grace Jones, Miguel Ríos, Estopa, Nek, Carlos Baute, Sergio Dalma y un largo etcétera de nombres que protagonizaban cada fin de fiesta.

La muestra sobre este certamen se inauguró en medio de una gran expectación entre los asistentes por volver a ver detalles u objetos que les evocasen una época que ya se fue y que hizo grande a Benidorm, bajo una ambientación de finales de los años 50 del pasado siglo y con una gran fotografía de fondo con la orquesta de la primera edición del festival en plena actuación.

Instalada en el Museo Boca del Calvari, en ella se pueden ver todos los carteles del certamen, una réplica de la Sirenita original que se entregaba como premio a los ganadores y los discos de las canciones que compitieron.

Además, los visitantes pueden descargar en su móvil una app que les permite disfrutar de los mejores momentos de cada edición y escuchar y ver las interpretaciones de las canciones.

La inauguración de la exposición, que podrá ser visitada por las tardes hasta el próximo mes de octubre, fue también un momento de reencuentro entre personas de Benidorm que vivieron muchos años aquel festival y que aprovecharon para intercambiarse anécdotas relacionadas con él.

Una de ellas la contaba el exalcalde de esta ciudad Agustín Navarro, cuyo padre fue acomodador en la primera edición.

"La primera persona a la que sentó en su sitio le dio un duro -cinco pesetas- de propina y él pensaba que esa noche se iba a forrar con lo que sacara. Pero eso fue lo único que le dieron. No vio nada más en toda la noche", ha relatado.