EFEBarcelona

La borrasca 'Gloria' se ha ensañado este martes con el litoral catalán, que ha sufrido la peor tormenta de levante de este siglo, y ha engullido el Delta del Ebro, dejando 43 heridos a lo largo de un episodio que continuará mañana más débil pero con abundantes lluvias en toda Cataluña, especialmente en la mitad norte y este.

En su segundo día, el temporal ha hecho desaparecer innumerables playas bajo el oleaje, que ha llegado a todos los paseos marítimos, en especial los del área metropolitana, que han perdido su ancho de arena, y los de la Costa Brava, donde la espuma del mar se ha colado en las calles de Tossa de Mar.

El aguacero ha hecho estragos también en el Delta del Ebro, donde algunas de sus zonas más sensibles han quedado completamente inundadas por el mar, que ha cubierto 3000 hectáreas de arrozales y ha penetrado 3 kilómetros tierra adentro.

El alcalde de Deltebre, Lluís Soler, ha explicado que el río Ebro se ha desbordado en la zona del Garxal, en la desembocadura, si bien las mayores afectaciones se han localizado en la zona de la Bassa de l’Arena, que ha quedado engullida por el agua salada.

"No recordamos nada parecido. Es dramático ver cómo se desborda el río y entra el mar kilómetros adentro", ha señalado Soler.

Debido a estos episodios, el Sistema de Emergencia Médicas (SEM) ha tenido que realizar un total de 43 asistencias sanitarias a heridos de diversa consideración, uno de ellos por una contusión en Alpicat (Lleida), que ha sido trasladado en estado grave al Hospital Arnau de Vilanova de Lleida.

A lo largo del día, las rachas de viento han dejado valores históricos, como los 144,4 kilómetros por hora en la estación de Puig Sesolles, en el Montseny, o los casi 200 litros de agua acumulada en municipios de Girona, donde el oleaje ha superado los 10 metros.

De hecho, el temporal mantiene en alerta varias comarcas del norte y sur de Cataluña por riesgo de desbordamiento de ríos, lo que ha llevado a desalojar preventivamente a 40 personas en el municipio gerundense de Hostalric de viviendas cercanas al río Tordera.

Asimismo, las autoridades y responsables de emergencias de Girona pasarán esta noche atentos al caudal del río Onyar, conscientes de la posibilidad de desbordamiento, especialmente a primeras horas de este miércoles.

Las comarcas con mayor riesgo son el Alt Empordà, el Baix Empordà, el Gironès, el Pla de l'Estany y la Selva, así como el Baix Ebre, el Montsià y la Terra Alta, donde la tormenta está descargando con especial virulencia, y se ha recomendado cancelar las actividades escolares para evitar el desplazamiento de menores, que en muchos casos hoy ya no han ido al colegio.

Según datos del departamento de Educación, más de 120 000 alumnos de primaria y secundaria se han quedado sin clase por el cierre de los centros educativos debido a la nieve, los aguaceros y las alertas de viento, que han hecho suspender también algunas rutas de transporte escolar.

En cambio, en el Maresme, la comarca más afectada por esta medida, las escuelas reabrirán mañana por la previsión de que el vendaval amaine a lo largo de la noche.

Las infraestructuras han sido las otras grandes perjudicadas de la jornada, con un total de 27 carreteras afectadas, quince de las cuales cortadas por inundaciones, viento o por la caída de árboles.

El tráfico ferroviario también ha vivido una jornada complicada, con numerosos retrasos, cortes de vías y problemas de circulación en todas las líneas por incidencias derivadas del temporal.

Protección Civil ha exigido prudencia y responsabilidad a la ciudadanía por el "momento crítico" del temporal y ha lamentado que varias personas se hayan acercado al frente marítimo para hacer fotografías del oleaje, un comportamiento que han rechazado de plano.

En Barcelona, el oleaje provocado por la borrasca 'Gloria' ha sobrepasado los espigones del Port Olímpic y ha causado el hundimiento de una embarcación amarrada en la zona.

Ante esta situación, el Puerto de Barcelona mantiene su operativa marítima paralizada debido al fuerte oleaje y al viento, que no permiten la salida de navíos de sus instalaciones.