Oporto (Portugal), 18 oct (Lusa/EFE). - El desarrollo de métodos para secar basura urbana y barro de las instalaciones de tratamiento de aguas residuales con energía solar en Andalucia y las regiones portuguesas del Algarve y el Alentejo une a investigadores españoles y portugueses en el proyecto SECASOL, financiado con fondos comunitarios.

Cuatro entidades portuguesas y tres españolas participan en este proyecto, que cuenta con un presupuesto de casi 800.000 euros y que está financiado en un 75 % por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), bajo el paraguas del Programa de Cooperación Transfronteriza INTERREG España-Portugal (POCTEP) (#HistoriasIbéricas).

Se trata de "encontrar una solución para mejorar la eficiencia energética en el uso de la energía solar" para tratar los residuos urbanos, acotó el coordinador del proyecto en Portugal e investigador del Laboratorio Nacional de Energía y Geología (LNEG), David Loureiro.

Iniciado en octubre de 2017, SECASOL tiene una duración de dos años, pero sus promotores van a solicitar una prórroga "para terminar los estudios y construir el prototipo que permitirá mostrar la aplicabilidad de esta tecnología".

Los procesos de tratamiento de aguas residuales están completamente desarrollados, aseguran, por lo que ahora están centrados en investigar el secado de la basura producida, que al presentar una elevada cantidad de agua encarece su transporte y su valorización como residuo.

El proyecto pretende optimizar la tecnología solar de concentración, aprovechando la energía del sol para alcanzar temperaturas que "pueden llegar a los 200 grados centígrados, permitiendo un mejor secado de estos dos tipos de residuos" para ser usados "en la agricultura o como producto de quema en las cementeras", explicó Loubeiro.

Y es que el secado de la basura es un proceso caro, "cuyo coste está situado entre el 25 % y el 65 % de la operación de una estación de tratamiento", señaló, por su parte, el coordinador general de la Fundación Centro de Las Nuevas Tecnologías del Água (CENTA), en Andalucía, Álvaro Real Jiménez.

Con la tecnología que están desarrollando en el proyecto SECASOL "podrá ser posible reducir no solo la cantidad de organismos patogénicos", sino también el volumen de las basuras y "valorarlas desde el punto de vista económico, además de hacer uso de una energía renovable y de una fuente energética a coste cero", añadió Real Jiménez.

El proyecto se centra en las regiones del Algarve, Alentejo y Andalucía, en el sur peninsular, "debido a su exposición a la radiación solar, aunque, y en vista del resultado final, pueda ser fácilmente replicado en toda la península ibérica, aunque "habrá algunas diferencias en su aplicabilidad cuanto más al norte sea implementado", dijo Gonzalo Lobo, otro de los investigadores españoles de CENTA.

"No se está inventando nada nuevo, pero, sí, optimizando tecnologías ya conocidas pero aún no aplicadas en esta área", por lo que han tenido que afrontar "algunos desafíos y una necesidad de afinar técnicas para producir un prototipo final que pueda hacer el secado de varios tipos de residuos", sostuvo.

El proyecto está en la "fase final", aseguran sus promotores, que se felicitan por el "interés por parte de la industria de tratamiento de residuos en esta tecnología, pues permite el tratamiento de un residuo de impacto humano que quieren minimizar".

"Además de la reducción de impacto ambiental, este proceso contribuye para la economía circular, reduciendo el coste de su tratamiento a través de la quema por energía solar", sostienen.

Participan en el proyecto SECASOL la Diputación de Huelva, la Fundación Centro de Las Nuevas Tecnologías del Agua (CENTA) y la Compañía Española de Servicios Públicos y Auxiliares (CESPA), por parte de España; y, del lado portugués, el Laboratorio Nacional de Energía y Geología (LNEG), la Gestión Ambiental de Residuos (GESAMB), Aguas del Algarve y La Agencia Regional de Energía y Ambiente (AREAL).

Pedro Duarte