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Cuando el médico militar Francisco Javier Balmis dirigió -en 1803- la expedición que llevó la primera vacuna contra la viruela a todos los rincones del imperio español, fue necesario apelar a todas las tecnologías conocidas (sanitarias, pero también de navegación) para frenar una enfermedad que se estaba cobrando la vida de miles de personas en todo el mundo.

Más de doscientos años después, en el mayor esfuerzo militar que se ha desplegado en España en tiempos de paz, la operación "Balmis" ha recurrido también a las tecnologías más innovadoras para combatir los efectos de la pandemia causada por la covid-19, y entre ellas la inteligencia artificial, la geolocalización y los mapas inteligentes.

Balmis logró en aquella expedición filantrópica un hito histórico, al situarla como una de las primeras grandes misiones de la historia de la medicina centrada en la salud pública y en la prevención. Ahora, la misión "Balmis" ha logrado desarrollar más de 20.000 intervenciones en 2.300 localidades españolas y lo ha conseguido en parte gracias a los sistemas de información geográfica y a los mapas inteligentes.

Las tecnologías geográficas y la inteligencia artificial están siendo utilizadas durante la actual crisis sanitaria, económica y social, permitiendo a numerosos organismos internacionales, administraciones públicas y empresas monitorizar en tiempo real toda la información y planificar sus acciones.

Los innovadores sistemas de información geográfica permiten procesar y combinar millones de datos para conocer cómo se expande la infección, pero también para saber cuáles son los lugares y las personas más vulnerables y agilizar así decisiones relacionadas con los servicios sanitarios y sociales.

Las Fuerzas Armadas incorporaron esa tecnología para monitorizar y controlar la operación "Balmis", pero también lo han hecho varias comunidades autónomas, la Organización Mundial de la Salud o la Universidad Johns Hopkins de Estados Unidos, que ha creado un mapa interactivo que recopila en tiempo real datos sobre contagios y casos en todo el mundo que se ha consolidado como uno de los principales referentes de la actual crisis.

La multinacional ESRI, especializada en sistemas de información geográfica, ha convocado a más de 2.500 profesionales y especialistas para debatir -en una Conferencia íntegramente virtual- cómo estas tecnologías de análisis geográfico están ayudando a combatir la crisis y cómo pueden contribuir a la recuperación económica, a aumentar la resiliencia de las empresas, a digitalizar la sanidad o a cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.

La presidenta de ESRI en España, Ángeles Villaescusa, ha subrayado que los sistemas de información geográfica permiten conocer dónde se concentra la población más vulnerable, qué zonas se deben confinar para evitar la saturación de los centros sanitarios o dónde se debe desplegar un centro de vacunación para atender al máximo número posible de ciudadanos.

En declaraciones a EFE, Villaescusa ha señalado que numerosas ciudades y gobiernos de todo el mundo están utilizando estas tecnologías para adoptar de forma rápida soluciones contra la covid-19, y ha explicado que los tradicionales sistemas de información geográfica han evolucionado hasta el "aprendizaje automático" con técnicas de inteligencia artificial que permiten incluso predecir la evolución de la pandemia o crear modelos para la gestión hospitalaria.

"La pandemia ha puesto de manifiesto la dificultad de colaborar cuando no existe un consenso en cuanto al dato, su disponibilidad y accesibilidad, sobre su precisión, a que sean además datos actualizados y confiables", ha manifestado la presidenta de la empresa en España, y ha asegurado que las nuevas tecnologías geográficas permiten pasar "de la medicina personalizada a la medicina de precisión, y más allá de la medicina de precisión a la salud pública de precisión".

Tecnologías similares han sido utilizadas por empresas privadas (como el Banco de Santander) para conocer el estado de salud de sus empleados; por organizaciones agrarias (como ASAJA) para poner en contacto a productores y jornaleros y evitar que se perdieran las cosechas durante el estado de alarma; o por el Gobierno del Principado de Andorra para agilizar el retorno de trabajadores a sus países de origen.

La presidenta de ESRI ha apuntado además que el Gobierno de Navarra ha alineado en su portal web políticas sociales, económicas y medioambientales con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, y que la Xunta de Galicia ha utilizado también estas tecnologías para elaborar índices de sostenibilidad que le permiten tener una visión clara de numerosos indicadores de la región.

Raúl Casado.