EFEVarazdin (Croacia)

La selección francesa, demostró que pese a la retirada de leyendas como el portero Thierry Omeyer o el lateral Daniel Narcisse, será muy difícil arrebatarle el trono del balonmano mundial, tras imponerse este viernes por 32-31 a la pujante Noruega en su estreno en el Europeo de Croacia.

Una victoria francesa por la que pocos se atrevían a apostar a falta de poco más de once minutos para la conclusión, cuando Noruega se situó con una ventaja de tres tantos en el marcador (24-27), gracias a un gol del pivote Magnus Gullerund.

Pero Francia volvió a demostrar una vez más que si en algo es superior al resto de sus rivales es en la fortaleza mental, un aspecto sobre el que había dudas, tras la marcha de equipo nacional de piezas clave como los ya mencionados Omeyer y Narcisse.

Sin embargo, la nueva hornada de los "bleus" no falló y mostró su mejor versión en unos minutos finales, en los que sobresalió por encima de todos, el lateral Timothey N'Guessan.

El jugador barcelonista, que hasta entonces no había jugado ni un solo segundo, acaparó todos los focos en los minutos finales, en los que con un gol y, sobre todo, tras forzar la exclusión del noruego Ken Tonnesen encarriló el triunfo francés.

Una victoria que se encargaron de sellar definitivamente los veteranos Luc Abalo y Michael Gigou con dos tantos finales (32-31), que sitúan al conjunto galo en una excelente posición para asaltar las semifinales.

Todo lo contrario que Noruega, que con esta derrota, no podrá volver a fallar en todo el torneo, si quiere volver a pelear por la medallas como ya hiciera hace dos años el Europeo de Croacia, donde concluyó cuarta, o el pasado año en el Mundial de Francia, donde se colgó la plata tras perder ante los galos en la gran final.

Muchos menos apuros pasó Croacia, que demostró que tiene mimbres suficientes para que su gran estrella, el central Domagoj Duvnajk, siga recuperando tranquilamente el ritmo de juego, tras ocho meses ausente de las pistas por lesión, al derrotar por un contundente 32-22 a Serbia.

Sustentado en una fortísima defensa y, sobre todo, en la excelente actuación de Igor Karacic y Luka Cindric, lo que permitió al técnico local dosificar los minutos de Duvnjak, el equipo croata no dio la más mínima opción a una selección serbia, que se hundió por completo en la segunda mitad.

Un contundente triunfo que sirvió para confirmar la candidatura al título de una selección croata, que de la mano nuevamente del técnico Lino Cervar, empieza a recordar al equipo, que no hace muchos años se atrevió a cuestionar la hegemonía francesa.

Quien no pudo confirmar las espectativas fue la selección sueca, que llegaba al torneo como el gran tapado de la competición, tras caer en su debut en el Europeo por 24-26 ante Islandia, en un encuentro en el que los suecos llegaron a perder hasta por diez goles (12-22) en el arranque de la segunda mitad.

Una desventaja inexplicable sin el concurso del guardameta islandés Bjorgvin Gustavsson, que se convirtió en un auténtico muro infranqueable para los suecos en la primera mitad, tal y como confirman el casi sesenta por ciento de paradas con el que llegó el cancerbero islandés al descanso.

Pero Suecia, sexta en el pasado Mundial de Francia, no estaba dispuesta a rendirse y mucho menos su portero Mikael Appelgren, que con sus intervenciones en la segunda mitad hizo soñar con la remontada a los de Kristjan Andresson.

De hecho, la selección sueca llegó a situarse a tan sólo tres tantos en el marcador (20-23) a falta de seis minutos para la conclusión, pero Islandia supo manejar con oficio el tramo final del encuentro y sumó un valioso triunfo, que sitúa a los nórdicos como los principales rivales de Croacia en la lucha por la primera plaza en el grupo A.

Una lucha por el liderato a la que no parece destinada Bielorrusia, pese a la victoria (27-26) que cosechó este viernes sobre Austria, en un grupo B, donde Francia, tras su triunfo de hoy sobre Noruega parece destinada al primer puesto.