EFEMadrid

El movimiento Fridays For Future (FFF) ha convocado su primer día de acción global del año para el próximo viernes, con motivo de la Asamblea General de la ONU, una movilización que reclamará “justicia climática en la nueva normalidad”.

Liderada en España por los grupos Juventud por el Clima (FFF España) y Alianza por el Clima, esta corriente de protesta juvenil insiste en que, a pesar de alerta sanitaria, "sigue siendo fundamental" incorporar la emergencia climática a la agenda política ya que "el coronavirus y el cambio climático no son causas, sino consecuencias de la crisis del mismo sistema", ha afirmado a Efe la portavoz de FFF Vitoria Ainara García.

García cree que "hay que hacer cambios a muchos niveles" para una reestructuración económica y laboral "en la nueva normalidad", que "no se puede basar en una aparente descarbonización" de las actividades empresariales ni en una "mitificación del teletrabajo".

A su juicio, las "falsas soluciones aprovechan la crisis para concentrar aún más poder en pocas manos", por lo que apoya impulsar medidas como la "reducción del consumo de materiales y energía" que "garanticen trabajo, sostenibilidad y vida digna para todos".

Para cumplir con las medidas de seguridad el próximo viernes, la movilización empleará formatos diferentes en distintos puntos de España: acciones digitales, sentadas, "bicicletadas" y otras, en función de la decisión de cada grupo local.

Así lo ha confirmado Javier Andaluz, portavoz de Alianza por el Clima, quien asegura que "se respetarán todas las medidas sanitarias requeridas en cada ciudad" y recuerda que estos últimos meses "ya pusimos en marcha varias acciones no multitudinarias” de protesta.

El objetivo es subrayar que "incluso en el peor escenario para la salud pública, la crisis climática no se detiene", por los que los responsables políticos "no tienen excusa para no escuchar", ya que "hemos comprobado que pueden actuar de manera rápida y coordinada con la ciencia".

Marta Bordons, de FFF Sevilla, ha reconocido que "mediáticamente el coronavirus es omnipresente", lo que "complica volver a poner el foco" en la crisis climática pero asegurado que estos grupos "siguen igual de activos que siempre" por las causas que defienden cada viernes en sus huelgas estudiantiles por el clima.

Los activistas juveniles están convencidos de que "la COVID-19 ha puesto en evidencia las debilidades y contradicciones de una economía depredadora que se encuentra al límite del colapso" y por esa razón "no podemos bajar la guardia" a la hora de impulsar un cambio "en favor de un proceso ecosocial, justo y democrático".