EFEBruselas

La organización ecologista Greenpeace advirtió de que los sistemas de certificación de productos que están en el mercado de la Unión Europea (UE) no han provocado cambios que protejan a los bosques y otros ecosistemas.

Esta organización ecologista publicó este miércoles una investigación en la cual se comprobó que algunos productos relacionados con la destrucción de bosques, disputas por la tierra y abusos a los derechos humanos siguen accediendo al mercado de la UE etiquetados como "sostenibles" por muchos sistemas de certificación.

El estudio evaluó el rendimiento de los principales sistemas de certificación utilizados para productos como el aceite de palma, la madera y la soja para la alimentación animal, según informó Greenpeace en un comunicado, en el cual aseguró que ninguno de estos sistemas ha conseguido detener la destrucción de los ecosistemas.

Los ecologistas recordaron que tres de los sistemas analizados han sido aprobados por la Comisión Europea como formas de demostrar el cumplimiento de los requisitos de sostenibilidad para los biocombustibles en la Directiva de Energías Renovables.

La responsable del área de agricultura y bosques de Greenpeace en la UE, Sini Eräjää, explicó que los sistemas de certificación hacen que la responsabilidad de proteger los bosques recaiga en los consumidores, “al mismo tiempo que les animan a comprar más productos que siguen causando destrucción”.

En este sentido, el informe apuntó que los sistemas de certificación han dado “un lavado de imagen verde” a productos que siguen vinculados a la destrucción de los bosques y los ecosistemas.

Además, Greenpeace subrayó que en algunos casos la certificación ha llegado a obstaculizar la adopción de medidas más eficaces, como la legislación o la reducción del consumo de estos tipos de productos.

Por estos motivos, la organización ecologista pide a la UE que se asegure de que las empresas que venden en Europa demuestren que sus productos están libres de destrucción de los bosques y otros ecosistemas, así como de abusos de los derechos humanos.

Asimismo, la organización espera que la Comisión Europea publique antes del verano un proyecto de ley destinado a reducir el impacto del consumo de la UE en la deforestación y la degradación de los bosques.

Greenpeace explicó que el 80 % de la deforestación mundial es el resultado de la producción agrícola, donde productos como la carne, los lácteos, el aceite de palma, el papel y el cacao impulsan la demanda de cada vez más tierras, y ya sea directa o indirectamente, muchos hogares consumen todos estos productos.