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La Academia Joven de España (AJE), que ha cumplido su primer año de vida y que nació auspiciada por el Gobierno, ha decidido incorporar a trece nuevos investigadores que suman más de 1.000 publicaciones científicas.

La selección de los nuevos académicos, a la que se presentaron casi doscientas candidaturas, ha sido realizada por un comité internacional independiente formado por investigadores de prestigio de diferentes áreas del conocimiento y aprobada por la Junta General.

Entre los investigadores seleccionados figuran varios receptores de las prestigiosas ayudas del Consejo Europeo de Investigación, el último galardonado con el Premio Princesa de Girona y varios investigadores del Programa Ramón y Cajal.

Además de los méritos académicos, se han tenido en cuenta, según ha informado la AJE, factores como la diversidad de los candidatos y las áreas en las que trabajan.

La edad promedio de los trece nuevos académicos es de 39 años, y seis de ellos son mujeres. Sus perfiles cubren diferentes ámbitos del conocimiento como historia, informática, química, biología, ciencia de materiales, veterinaria, bioingeniería o psicología.

Los nuevos académicos son: Cristina Blanco Sío-López, Verónica Bolón Canedo, Jesús Campos Manzano, Rubén Darío Costa Riquelme, Ana María Díez Pascual, Fernando López Gallego, María Martínez Valladares, María Moros Caballero, Idoia Murga Castro, Jonatan Ruiz Ruiz, Samuel Sánchez Ordoñez, Antonio Verdejo García y Víctor Vilarrasa Riaño.

Desde su fundación la Academia ha elaborado distintos informes que ha remitido al Ministerio de Ciencia e Innovación sobre el desarrollo de nuevas vacunas, la prevalencia del SARS-CoV-2 en distintos medios y la suficiencia sanitaria en España, y ha organizado varias reuniones virtuales para dar a conocer la contribución de la ciencia española a la lucha contra la COVID-19.

La Academia Joven de España nació con el objetivo de representar a los jóvenes científicos, promover la ciencia como opción profesional entre la juventud y contribuir a eliminar las barreras que puedan encontrar las mujeres, los discapacitados o las minorías étnicas.

Con ella, España se sumó a la lista de países (38) que cuentan ya con una Academia de estas características, que pretenden promocionar la innovación y la investigación como motores del desarrollo económico, apoyar el intercambio entre jóvenes investigadores de diferentes instituciones y fomentar el desarrollo de nuevos enfoques para resolver problemas nacionales o mundiales.