EFEBarcelona

La profesora de Astronomía y Física de la Universidad de Yale (EEUU) la india Priyamvada Natarajan defiende que la sociedad necesita tanto a poetas como a científicos y asegura, en una entrevista con Efe, que estos últimos han de ser "soñadores y creativos" porque "la ciencia es una actividad intelectual intensamente creativa".

Natarajan, doctorada en Física Teórica por la Universidad de Cambridge y una de las mayores expertas en agujeros negros y materia oscura del mundo, ha visitado Barcelona con motivo de una exposición sobre física cuántica en el Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB).

La cosmóloga confiesa que le apasiona la filosofía y el arte, así que decidió ser "un nuevo tipo de científica, una que pudiera hacer ciencia de vanguardia, pero también entender historia y filosofía" y empezó un doctorado en Filosofía e Historia de la Ciencia en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT).

La astrofísica, nativa de India y admiradora del pintor catalán Joan Miró, del que posee un cuadro original en su casa, quiere "desmitificar el proceso de hacer ciencia para demostrar que es un esfuerzo creativo" en el que los investigadores "trasladan su pasión al trabajo".

"La ciencia siempre necesita nuevas ideas, no es solo aplicar una fórmula", recalca, por lo que sostiene que cada sociedad precisa de "sus soñadores, sus poetas y sus científicos. La ciencia nos fuerza a tener una mente abierta".

A la pregunta sobre por qué hay que estudiar el espacio cuando en la Tierra hay todavía tantas carencias, la doctora argumenta: "El ser humano siempre ha sido curioso, así que saber sobre el Universo nos da una perspectiva cósmica que focaliza la enorme paradoja que vivimos".

"Esta paradoja -explica- nos enseña que el ser humano es muy significante, porque tenemos el poder de destrozar el planeta en el que vivimos y hemos aprendido tanto del Cosmos pensando solo con nuestros cerebros. Pero también somos súperinsignificantes porque vistos desde la Luna, solo somos hormigas que vivimos en una roca suspendida en el Cosmos gigante".

La cosmóloga, que ha dedicado su trayectoria a estudiar los agujeros negros, reconoce que la primera fotografía que se hizo a un agujero negro, publicada el pasado mes de abril, representa "un hito histórico" porque "esa imagen plasma lo que sólo teníamos como teoría. La foto es una validación de todo lo que sospechábamos y nos aporta mayor entendimiento".

En un momento de la entrevista, la científica anuncia: "Una de las cosas emocionantes que pasarán pronto, aunque todavía no las han publicado, es que del agujero negro hicieron cuatro imágenes en cuatro días distintos y cada una es ligeramente diferente".

"Eso quiere decir que los agujeros y la materia a su alrededor están cambiando en una escala de tiempo muy corta, lo que significa que hay cambios muy rápidos, porque en el Cosmos las escalas de tiempo suelen ser de millones o billones de años. Así que están analizando esas imágenes y no sabemos qué saldrá de ahí", revela.

¿Qué es un agujero negro, comprensible por favor?: "Es uno de los objetos más enigmáticos, raros y locos del Universo y es materia que está densamente compactada en un espacio pequeño con una gravedad intensa porque tiene mucha masa, así que atrae cosas de su alrededor", responde siempre didáctica.

"Lo más peculiar es que los agujeros negros tienen un límite, una región en la que el empuje gravitacional es tan fuerte que si la luz entra no puede escapar. Y parecen ser una parte esencial de la formación de galaxias porque nos hemos dado cuenta de que, básicamente, dan forma a las galaxias y determinan cómo se forman las estrellas", detalla la cosmóloga.

En relación a los agujeros negros, la doctora tiene dos teorías pendientes de comprobación: Una primera teoriza que los agujeros negros surgen no sólo por la muerte de una estrella, sino que nacen por "colapso directo, algo que todos pensaron que era una idea loca, aunque la teoría física era correcta, pero no sabían si podría ocurrir en nuestro Universo".

Tras años de simulaciones, encontraron lugares en el universo donde se daban las condiciones físicas para que esto pasara, así que la doctora ha pasado los últimos años "intentando hacer predicciones observacionales de lo que debería ver el telescopio para detectar este proceso".

La segunda teoría la escribió hace 15 años y especula que, "en los agujeros negros que se alimentan de manera activa, puede que haya materia que 'gotee' porque no toda puede ser absorbida y sea empujada hacia afuera", aunque Natarajan dice que esta teoría no podrá ser demostrada hasta que pasen al menos 20 años.

En cuanto a la materia oscura, que es "materia que tiene masa pero no emite, refleja ni absorbe luz, y que sabemos que está ahí por la gravedad que infiere en las cosas", la profesora asegura que en ese campo "se necesita algo nuevo" porque todavía no se ha logrado descifrar exactamente la naturaleza de esta materia.

"En Astronomía todavía hay muchos problemas abiertos -reconoce-, como la materia oscura, los agujeros negros y muchísimas cosas que quedan por hacer, así que sería genial si gente joven y brillante pudiera venir y ayudar a resolver estos problemas con nuevas ideas. El desafío lo debe coger la siguiente generación".

Por Olga Fernández Barroso